La democracia del Presidente en una carta

Con todo, la carta hace un reconocimiento que pocas veces se escucha en boca de Andrés Manuel López Obrador, pues reconoce al INE y al Tribunal Electoral como instituciones libres e independientes

La democracia del Presidente en una carta
Arturo Sánchez Gutiérrez./ Colaborador/ Opinión El Heraldo de México

En medio del debate sobre lo que se puede o no decir en las mañaneras ante las elecciones, el Presidente decidió enviar una larga carta a los gobernadores para recomendarles que se abstengan de manipular el voto y garanticen con equidad la libre decisión de los ciudadanos. Llama la atención esa convocatoria, cuando el propio Presidente y su partido han impugnado ante el Tribunal Electoral, acuerdos del INE que justamente apuntan, con base en la Constitución y la Ley, el comportamiento que deben seguir los funcionarios públicos durante las campañas electorales.

Con todo, la carta hace un reconocimiento que pocas veces se escucha en boca de Andrés Manuel López Obrador, pues reconoce al INE y al Tribunal Electoral como instituciones libres e independientes, aunque solo reconoce como “momentos” en los que el ideal de la democracia se ha realizado, a la elección de Madero, la de Vicente Fox y la suya en 2018. O sea, no hubo democracia cuando el actual Presidente perdió la elección.

Lo que se olvida es que la democracia en México es producto de un largo proceso en el que el IFE y el INE, junto con los tribunales electorales, han sido actores activos y promotores del cambio. Se olvida también que, desde 1989, el tránsito a la democracia permitió la alternancia en múltiples gubernaturas de todo el país, al igual que en las presidencias municipales y los congresos locales. La democracia electoral en México es una realidad mucho antes del 2018. Justamente por eso, los resultados de 2018 fueron posibles.

Adicionalmente, el Presidente olvida que el 21 de diciembre pasado el INE emitió lineamientos, debidamente fundados y motivados, en los convocan a que no se utilice el presupuesto público con fines electorales, a que no se condicionen los programas sociales a cambio del voto, a evitar que la propaganda gubernamental haga referencia a funcionarios públicos o que realice promoción personalizada, y la forma como los funcionarios que busquen su reelección deberán reportar sus gastos de campaña, entre otros temas. A ese acuerdo se le llamó “Cancha pareja”, precisamente porque el INE y el Tribunal Electoral son los responsables de hacer valer la Ley. Ese acuerdo fue impugnado sin éxito por Morena.

La carta presidencial a los gobernadores lo compromete a él mismo a cumplir la ley, incluyendo el tema de no referirse en las mañaneras a temas que generen preferencias en el electorado. Es una carta exagerada en muchas de sus partes, pues, por ejemplo, no recuerdo quejas en las elecciones de los últimos 30 años sobre “relleno de urnas” o “falsificación de actas”. Con todo, muestra a un Presidente preocupado por estar presente en el proceso electoral. Ojalá, por el bien de la democracia, deje que las instituciones hagan su trabajo. El INE ya había hecho lo conducente y seguramente todos los órganos electorales estarán alerta durante las campañas que vienen.

POR ARTURO SÁNCHEZ GUTIÉRREZ
PROFESOR INVESTIGADOR
TEC MONTERREY
@ARTUROSANCHEZG

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