Del camino energético y otras historias

Se requieren políticas que mejoren la vida de los mexicanos

Del camino energético y otras historias
Jorge Lavalle / Colaborador / Opinión El Heraldo de México

El mundo se mueve hacia el uso de las energías renovables como fuente principal, por ejemplo: la generación y consumo de energía eléctrica en casa habitación o comercio y la electrificación de la movilidad, tanto de vehículos, camiones y otros medios de transporte; las principales marcas han anunciado que migrarán la totalidad de sus gamas a carros eléctricos en los próximos años.

De manera paralela, los hidrocarburos convencionales se planea priorizar su uso como materia prima para la producción de petroquímicos (las refinerías en el mundo ya plantean reconversiones). Todo esto bajo los criterios de total apertura comercial, de desarrollo económico y competencia. ¿Hacia dónde vamos en México?

Las políticas e inversión pública en nuestro país parecen moverse por caminos distintos al resto del mundo. Se están invirtiendo 8 mil 918 millones de dólares en la construcción de una nueva refinería en Tabasco, en un momento en el que Pemex perdió 480 mil 966 millones de pesos en 2020 y sólo opera sus refinerías a menos de 40 por ciento de su capacidad. Se ha reformado la Ley de la Industria Eléctrica, que promueve el uso de carbón, diésel y combustóleo y deja en estado de indefensión a los privados, que en su mayoría invierten en energías renovables, al igual que se eliminan los incentivos a las energías renovables como son los CEL ´s. También se lanzó una iniciativa de Reforma a la Ley de Hidrocarburos. Ambas limitan a los privados y regresan a las prácticas monopólicas del pasado a las empresas productivas del Estado, lo que sólo generará mayores costos y limitará las opciones de compra para los consumidores, así como incumplir los acuerdos y tratados internacionales.

México trae un debate diario basado en cuestiones ideológicas, políticas o argumentando un cambio de reglas. Estos cambios no parecen estar sustentados en alternativas que pudieran llevar a nuestro país al lugar donde todo ciudadano solicitaría a cualquier gobernante: contar con energéticos suficientes, de manera ininterrumpida, de calidad, a precios competitivos, bajo un manto de políticas públicas que nos lleven a consumir los energéticos sin dañar el medio ambiente. Todos los estilos e ideas que vayan encaminados a generar mejores condiciones de vida a los mexicanos deben de ser bienvenidas, pero no como un tema de partidos u elecciones, sino de bienestar nacional.

Por JORGE LAVALLE
SOCIO DE ACCURACY LEGAL AND CONSULTING
@JLAVALLEMAURY

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