¡Miel radioactiva! Científicos descubren alimentos contaminados por pruebas nucleares de la Guerra Fría

Los científicos comprobaron que tanto en el medioambiente como en los alimentos, incluida la miel, hay un isótopo radiactivo, el cesio-137.

¡Miel radioactiva! Científicos descubren alimentos contaminados por pruebas nucleares de la Guerra Fría
Aún se desconoce qué tan nocivo es para los humanos. Foto: PixaBay.

La miel podría dejar de ser saludable. De acuerdo con una investigación de la Universidad William & Mary en Williamsburg, en Virginia, EU, encontró un isótopo radiactivo, el cesio-137, en la miel de las regiones del este del país, debido a las pruebas nucleares atmosféricas de las décadas de 1950 y 1960.

Jim Kaste, profesor asociado del Departamento de Geología de la universidad, detalló que 68 de 122 muestras de miel provenientes de Maine a Florida presentaron cantidades variables de cesio-137, el cual es un subproducto de la fisión nuclear

Fue una casualidad

Este descubrimiento se hizo luego de que Kaste encargó a sus estudiantes una tarea en 2017, para demostrarles que los contaminantes radiactivos de las pruebas de la Guerra Fría todavía persisten en el medioambiente.

Con un detector gamma reveló rastros de cesio-137 en muestras de frutas, nueces y otros alimentos, mientras que una muestra de un tarro de miel de un mercado de Carolina del Norte reveló la presencia del isótopo en niveles más de 100 veces superiores a los de las demás. 

Luego de esto, comenzaron a examinar más muestras de miel proveniente de otros estados y dieron con que el efecto acumulativo es de más de 500 detonaciones de prueba, muchas de las cuales se realizaron en las islas Marshall, en el océano Pacífico, liberaron más radiación ionizante a la atmósfera que cualquier otro evento en la historia.

"Muchas de las detonaciones en el aire fueron tan potentes que se inyectaron docenas de productos de fisión radiactivos en la estratosfera y se distribuyeron globalmente con un tiempo de residencia de aproximadamente un año antes de la deposición, principalmente por lluvia. La presencia de contaminación radiactiva de las pruebas nucleares es ubicua a nivel mundial y detectable en todos los continentes e incluso en las fosas oceánicas profundas", se explica en el estudio publicado en Nature Communications.

Los científicos aún estudian cuán grave puede ser esto para los seres humanos y cómo los podría afectar esta cantidad de residuos radiactivos en los alimentos. 

msb


Compartir