VERACRUZ

¿Por qué al Pueblo Mágico de Papantla se le conoce como “La Ciudad que perfumó el mundo”?

Los totonacas consideran la vainilla intocable por se un fruto solo para la realeza

Las peculiaridades de este particular aroma fueron contadas
Escrito en ESTILO DE VIDA el

Ubicado en el estado de Veracruz, y a unos cuantos pasos de la zona arqueológica de Tajín, Papantla resguarda un ingrediente altamente codiciado en todo el mundo: la vainilla. 

Sí bien es cierto que Papantla es conocido por sus vainillales, hoy el guía José Luis Hernández Decuir, fundador de Ecopark Xana, platicó con El Heraldo de México y aseguró que la vainilla en realidad es tan escasa y preciada que en realidad sólo el 5 por cierto del mundo ha comido o come este manjar. 

Originalmente, la vainilla era cosechada por los agricultores totonacas y entregada a los aztecas como tributo, según José Luis, este fruto sólo era para las clases altas, por lo que los pobladores consideraban a la vainilla como intocable. 

“Aún en nuestros días, ningún totonaco te consume vainilla”, expresa Hernández. 

Con la llegada de los españoles, explica el guía, la producción de vainilla fue masiva, llenando campos completos con la flor en donde el aroma característico era inconfundible. 

Las tierras veracruzanas pronto fueron las más codiciadas por el extracto natural y no tardaron en exportarlas a España, Portugal y Francia.

Sebido a que la flor de vainilla se podía sembrar con facilidad fuera de México, la producción de esta se fue aminorando y por tal motivo su cosecha se fue perdiendo en tiempo. 

Buena calidad, mayor precio 

Hoy los vainillares son centros turísticos en donde se muestra la producción orgánica de vainilla, la cual puede tardar hasta un año en crecer, por ese motivo su costo puede llegar hasta los 14 mil pesos mexicanos. 

Y aunque es posible encontrar esencias de vainilla por todo el poblado, lo cierto es que son saborizantes y aguas aromáticas, señala el empresario. 

Decepción en el turismo extranjero 

Al igual que los Japoneses se ven decepcionados en su primer viaje a París por no ser el Ciudad más romántica del mundo, en Papantla pasa algo similar. 

Y es que aunque el pueblo es un destino reconocido a nivel mundial por su vainilla y la gran aportación gastronómica, los turistas foráneos, en especial los franceses, señala José Luis, miran con ojos de triste al llegar y ver que los vainillales son pocos y que el destino enaltece más la gastronomía ancestral que la flor en sí. 

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