DESDE AFUERA

Un debate brutal

El aborto puede ser uno de los grandes temas en las elecciones legislativas del próximo noviembre

OPINIÓN

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José Carreño Figueras / Desde Afuera / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: Especial

¿Cuándo una mujer joven es suficientemente madura para concebir? ¿Y cuándo para abortar?

La pregunta parece ociosa pero está en el corazón de un debate provocado por jueces del estado de Florida, que basados en leyes auspiciadas por un fallo de la Suprema Corte de Justicia que esencialmente eliminó el derecho al aborto y lo dejó a criterio de las legislaturas estatales.

El debate político es feroz, para no describirlo como brutal, y ha dado notoriedad a casos extremos que, sin ser la norma, describen algunos de los riesgos. El asunto puede ser uno de los grandes temas en las elecciones legislativas del próximo noviembre.

Pero en al menos una veintena de estados estadounidenses, en general gobernados por republicanos, la legislación pasó ya de permisiva si se le quiere describir así, a restrictiva a niveles de estupidez, al grado que en varios casos se incluye negar acceso al procedimiento en casos de incesto y violación.

La legislación en Florida, que esencialmente tiene un gobierno de extrema derecha, promulgó legislación que prohíbe una interrupción del embarazo a 15 semanas de gestación, y llevó a que un panel de tres jueces desechara la petición de aborto de una adolescente de 16 años por considerar que era demasiado "inmadura" para someterse a tal procedimiento.

La joven llevaba 11 semanas de embarazo cuando ocurrió el fallo.

Pero a los 16 años ¿era suficientemente madura como para concebir?

Esa pregunta evidentemente no fue planteada por los jueces, que en algunos casos parecen más atentos a los vientos políticos y sus ideologías personales que a señalamientos que pueden ser —o parecer— de sentido común.

En junio pasado, un reporte en Ohio desató una tormenta al revelar que una niña de diez años, embarazada a causa de una violación, no logró un permiso gubernamental para abortar, como manda la ley estatal, y debió viajar subrepticiamente al vecino estado de Indiana para poder recibir un procedimiento químico.

En Ohio, las autoridades locales —republicanas por cierto— primero manifestaron escepticismo sobre el hecho y luego que la niña no necesitaba huir a otro estado. Pero el fiscal general estatal es un conocido activista antiaborto, David Yost, y la ley local demanda que la victima se someta a una sesión de consejo contra la interrupción del embarazo.

La situación se hace mas complicada porque mas allá de las cuestiones éticas o religiosas el tema está pesadamente politizado, al grado que es una de las marcas de definición de "derecha" o "izquierda", con la gran mayoría de los enemigos del procedimiento ubicados dentro del partido republicano, y la mayor parte de los activistas a favor del aborto en el partido demócrata.

El hecho real es que mas de la mitad de los estadounidenses está en favor del aborto, aunque con distintos grados de restricción. 

Pero a izquierda y derecha se piensa sólo en absolutos. 

POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM
@CARRENOJOSE1

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