COLUMNA INVITADA

Triunfo democrático: inicia la transición

Difícilmente las impugnaciones que se presenten modificarán los resultados presidenciales

OPINIÓN

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Arturo Sánchez Gutiérrez / Colaborador / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: El Heraldo de México

La elección requiere de explicaciones novedosas sobre el sistema de partidos, las motivaciones y liderazgos que mueven a los electores y las prioridades de la sociedad en épocas turbulentas. Los que creímos que la centralización del poder, las ofensas a la división de poderes, los ataques a la Corte, la violencia persistente o los intentos por desaparecer al INE, motivarían el voto de la oposición, simplemente nos equivocamos. Los motores parecen estar en otro lugar, en otro tipo de liderazgos partidistas y en temas más cercanos a la cotidianidad de los ciudadanos.

El tamaño del triunfo generó sospechas, empezando por las diferentes versiones sobre el fraude como una fácil explicación. También ahí hay una visión equivocada. Todos los indicadores del comportamiento del INE el 2 de junio, salvo la lentitud de algunos procesos como el SIJE, el PREP y los conteos rápidos, tuvieron comportamientos similares a los de elecciones anteriores. Ni faltaron los CAEs, ni existió la renuncia masiva de funcionarios de casilla y los ciudadanos de la fila fueron porcentualmente menores que en elecciones pasadas. En todo caso, lo criticable es la inequidad de todo el proceso electoral.

Difícilmente las impugnaciones que se presenten modificarán los resultados presidenciales, pero un Tribunal independiente, autónomo y libre, tendrá que hacer una valoración precisa del efecto en la elección del permanente asedio a las autoridades electorales desde el poder, de la sistemática violación a la Constitución por parte del Presidente en sus mañaneras, del desacato a instrucciones dictadas por el Tribunal, de permitir deliberadamente que la Sala Superior del Tribunal Electoral opere con solo 5 magistrados, al igual que múltiples tribunales locales, del patente operativo de los servidores de la nación y de las acusaciones de compra y coacción del voto que debería resolver la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales. Observaremos al Tribunal.

Mientras tanto los mercados sí reaccionaron con la pérdida de valor del peso y los movimientos en la Bolsa de Valores. El tamaño del triunfo impide que la controversia esté entre perdedores y ganadores, pero los problemas centrales del país permanecen ahí. En nuevo gobierno encontrará deuda, fondos de contingencia agotados, déficit fiscal y, sobre todo, incertidumbre. Lo que no se entiende es que la generación de riqueza y sobre todo de empleos, no se consigue con la concepción de justicia que se insiste en proponer. Claudia Sheinbaum será víctima del desgaste del discurso presidencial. Abrir una consulta o un parlamento abierto sobre la reforma al poder judicial no es garantía de nada, dadas las experiencias recientes. La transición requiere de una estadista que asuma la oportunidad de abrir un nuevo diálogo, pero ya dejó pasar varias oportunidades de hacerlo en tan solo 11 días. Mejor se inclinó a seguir las instrucciones del Presidente saliente, que insiste en sus políticas. Malas expectativas para la transición.

POR ARTURO SÁNCHEZ GUTIÉRREZ
PROFESOR INVESTIGADOR, ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES Y GOBIERNO
TECNOLÓGICO DE MONTERREY
@ARTUROSANCHEZG

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