DESDE AFUERA

Ataques, a querer o no

Los mexicanos somos usados como "punching bags" en las elecciones de EU

OPINIÓN

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José Carreño Figueras / Desde Afuera / Opinión El Heraldo de México

Cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador prometió que "no vamos a permitir que ningún candidato, ningún partido, con propósitos electoreros en Estados Unidos, utilice como piñata a los mexicanos, a nuestros paisanos y a los migrantes en general", hizo una promesa que no puede cumplir.

Se trata ciertamente de un propósito con el que todos los mexicanos podríamos estar de acuerdo y respaldar al mandatario.
El único problema: ¿cómo hacerlo?

La verdad es que puede entrar al cesto de las promesas que jamás se van a cumplir; porque, entre otras cosas, el presidente López Obrador no es estadounidense, ni tiene capital político en Estados Unidos y por tanto tampoco tiene los recursos necesarios para que los políticos estadounidenses acaten su voluntad.

Pero es cierto que al mandatario y de hecho a todos los mexicanos nos gustaría que el país o los migrantes mexicanos no fueran usados como "piñatas" en las ya inminentes campañas legislativas de noviembre.

Pero no hay forma de impedirlo.

Los mexicanos somos usados como "punching bags" porque por nacionalidad constituimos el grupo más numeroso de migrantes, legales e indocumentados, y por tanto también el más visible.

Pero para peor, algunos de los problemas que preocupan a los estadounidenses tienen vínculos muy cercanos con las situaciones que enfrenta México.

La migración, como fenómeno, puede tener un origen económico y durante décadas muchos mexicanos han buscado emigrar o trabajar en Estados Unidos.

Se estima que algo más de 11 millones de mexicanos radican en Estados Unidos, y de ellos unos cinco millones son indocumentados en necesidad de regularización.

Ese grupo incluye a cientos de miles de "soñadores", los hijos de migrantes mexicanos indocumentados que fueron llevados a EU de niños y ahora, ya crecidos, son estadounidenses en todo menos en los papeles.

Pero la migración puede ser también en busca de oportunidades o para alejarse de problemas sociales, de violencia o ambientales.

El hecho de que haya grupos transnacionales del narcotráfico que llevan fentanilo a Estados Unidos es una infortunada realidad, tanto como que esos mismos grupos regresan a México con armas o dinero en efectivo que a su vez alimentan la violencia o los problemas de gobernanza.

Ninguno de los problemas, sea la economía o la violencia derivada del narcotráfico o de cacicazgos locales, es algo nuevo y aunque la responsabilidad inicial se atribuya a gobiernos anteriores, el gobierno que hoy está en el poder y por lo tanto a cargo, es el de López Obrador.

Y que la realidad política es que en tiempo electoral un candidato opositor en Estados Unidos va a atribuir sus problemas al descuido del país vecino o aprovechará los problemas reales o imaginarios causados por los migrantes, en especial indocumentados, para culpar al gobierno en funciones de descuidar su trabajo.

En otras palabras, los ataques políticos van a darse, no importa lo que diga, haga o prometa el Presidente de México.

POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM
@CARRENOJOSE1

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