TOUCHÉ

Día del Maestro

El magisterio nacional no tiene mucho qué festejar. Los profesores viven el preludio de lo que podría ser un antes y un después en el sistema educativo mexicano

OPINIÓN

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Alejandro Cacho / Touché / Opinión El Heraldo de México

El magisterio nacional no tiene mucho qué festejar. Los profesores viven el preludio de lo que podría ser un antes y un después en el sistema educativo mexicano. ¿Por qué? Porque el presidente Andrés Manuel López Obrador está determinado a convertir la educación de nuestros hijos en la más eficiente herramienta propagandística de la Cuarta Transformación.

La ofensiva oficial para reformar e implantar el sistema educativo acorde la ideología de la 4T ya se echó a andar en varios frentes. Por un lado, libros de texto nuevos que satanizan la competitividad y sepultarán al neoliberalismo y al neoporfirismo, lo que sea que quiera decir López Obrador. El diseño y redacción de los nuevos libros de texto fue hecha sin consultar a nadie, sin ninguna evaluación de expertos y menos sin un comparativo o evaluación internacional.

Por si fuera poco, la Unión Nacional de Padres de Familia, la Alianza de Maestros y correctores de estilo son implacables en el análisis de los nuevos libros de texto. De entrada, acusaron una serie de irregularidades en las asambleas que llevó a cabo la SEP para el diseño y conformación de los contenidos. Afirman que las versiones preliminares contienen graves faltas de ortografía y de sintaxis. Predomina el color marrón, es evidente el adoctrinamiento y la carga ideológica acorde a lo que predica el partido Morena. 

Además, el nuevo marco curricular que propone la Secretaria de Educación Pública y el Plan de Estudios 2022 ya fueron cuestionado por expertos en educación. Contemplan, por ejemplo, que los maestros ya no den calificaciones a los alumnos y no estarán obligados a seguir los planes de estudios. Marx Arriaga Navarro, director de materiales educativos de la SEP, no dejó lugar a dudas. En febrero pasado dijo que el objetivo es eliminar el contenido neoliberal en la educación básica de todo el país. Conceptos como eficiencia y productividad ya no estarán en los libros de texto, ni en los planes de estudio.

Es claro que el profesor Alfonso Cepeda, líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, tendrá que seguir hilando fino en su relación con el gobierno para seguir viendo por los intereses del magisterio e impedir la destrucción del sistema educativo.

BON APPÉTIT

Hablando de escuelas, un diputado local en Oaxaca, Horacio Sosa Villavicencio, encabeza una campaña política y mediática contra una secundaria pública. En Oaxaca hay 12 mil escuelas públicas, pero el diputado local de Morena solo se fijó en una, casualmente donde reprobaron a su hijo en varias materias.

POR ALEJANDRO CACHO
CACHOPERIODISTA@GMAIL.COM
@CACHOPERIODISTA

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