TIEMPO DE INFRAESTRUCTURA

Obras, llave para reactivación y crecimiento

Ante la difícil situación en la construcción, el índice del valor total de la producción en este sector, de tener un nivel de 92 puntos, en 2018, se colocó en un promedio menor a 55 puntos, en 2021

OPINIÓN

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Armando Zúñiga / Columna invitada / Opinión El Heraldo de México

Hace ya 26 meses que la llegada de la pandemia trajo consigo una crisis en casi todos los ámbitos de la economía nacional. Fueron pocas las áreas no afectadas y otras, de plano, no han podido salir adelante. 

La infraestructura no fue la excepción: la actualidad de este sector es de llamar la atención, aunque no debe sorprender totalmente. 

Ya por lo menos desde 2019, el Producto Interno Bruto (PIB) del país mostraba signos de debilidad, cayó 0.2 por ciento. Por su parte, la Ciudad de México tuvo una baja de 9.1 por ciento en 2020, mayor al promedio nacional.

Un factor que explica lo anterior es la abrupta detención de la construcción, que cada año tiene un peso menor en el PIB de la ciudad, con bajas de 2.2, 5.1 y 19.7 por ciento en 2018, 2019 y 2020, respectivamente.

Ésto ha provocado que el índice del valor total de la producción en el sector de la construcción de tener un nivel 92 puntos en el 2018, cerrara 2021 en un promedio menor a 55 puntos. La situación no pinta nada bien.

Atrás de este proceso se encuentra la incapacidad global del país de atraer y retener inversiones. En los tres primeros años del actual gobierno, comparados con los tres años anteriores, la Inversión Fija Bruta promedio pasó de 22.3 a 19.7 por ciento del PIB, cuando los expertos señalan que debiera aspirarse cuando menos a un 25 por ciento.

El deterioro tiene que ver, en parte, con la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, que envió señales negativas a los inversionistas.

ACTUALIDAD 

A dos años de pandemia, es necesario iniciar la reactivación económica que genere un crecimiento real y que pueda sentirse en los estratos sociales, industrias y sectores.

Ya lo reconoció la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en los Precriterios 2023, del documento relativo al cumplimiento de disposiciones en el artículo 42, fracción I, de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, al asegurar que “en 2022 y hacia adelante, el gobierno continuará realizando acciones que permitan revertir la tendencia histórica de caída en inversión pública en infraestructura”. 

Para ello, durante este año, el gobierno de la República proyecta alcanzar un monto de inversión pública equivalente a 3.1 por ciento del PIB, el más alto en los últimos seis años. 

En total, indica la SHCP, hay 62 proyectos de infraestructura que apuntalarán la reactivación y el crecimiento económico.

Dichos planes se encuentran en los sectores de comunicaciones y transportes, energía, agua, medio ambiente y marina, que representan una inversión global de 491 mil 24 millones de pesos, y podrían crear 127 mil empleos directos y 241 mil indirectos.

Sin dudas, una oportunidad de oro que, entre todos, sector público, privado y sociedad civil, deberemos aprovechar para poner un granito de arena y sacar adelante a México.

Sin embargo, no hay que echar las campanas al vuelo. A pesar de los importantes proyectos, habrá que esperar, sí, los resultados. Recientemente el gobierno federal inauguró el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles con posturas en favor y en contra.

Otra obra que lleva a cabo es la Refinería Dos Bocas, que cuenta con una inversión de ocho mil 900 millones de dólares, según datos de la propia Secretaría de Hacienda. 

Para finales de 2021 ya se había erogado 88 por ciento del monto autorizado, con un avance físico de 72.4 por ciento del total.

Ambas obras, representativas para la 4T, presentaron una misma característica: no tuvieron la transparencia y participación necesaria de la Iniciativa Privada.

EN EL HORIZONTE

Para el crecimiento y la reactivación económica que necesita el país, la infraestructura es la llave requerida. Y si bien es cierto que el principal impulsor de la inversión en este sector es el gobierno, la Iniciativa Privada juega un papel fundamental para su buena implementación.

Según el documento “Más infraestructura, mejor infraestructura” de la asociación México Evalúa, para 2022 se proyectan 14 mil 200 millones de pesos en inversiones por Asociaciones Público Privadas (APP), equivalentes a 27.9 por ciento, o tres mil 100 millones de pesos más que las aprobadas en 2021.

Sin embargo, agrega México Evalúa, “este monto sólo representa 1.6 por ciento del total de la inversión física presupuestaria, lo que de entrada sirve para dimensionar su limitado impacto en el crecimiento económico”.

Estos recursos no son considerados como presupuestarios, por lo que carecen de transparencia al momento de llevar a cabo las APP, por lo que es necesario transparentar el ejercicio real de ellos.

Por último, es muy difícil pensar en un mercado de bienes que no dependa y/o tenga una fuerte interacción con el sector de la infraestructura. Por ello, es una de las herramientas, industrias, que podemos utilizar para el crecimiento económico que necesita el país en el corto, mediano y largo plazo.

POR ARMANDO ZÚÑIGA SALINAS

PRESIDENTE DE LA COPARMEX CDMX

@ARMANDO_ZUNIGAS

PAL

 

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