DEFINICIONES

¿Reforma electoral?

Para algunos, urgente y necesaria. Para otros, ataque a la democracia. Para los primeros, el sistema electoral actual es un desastre. Para los segundos, es casi perfecto

OPINIÓN

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Manuel López San Martín / Definiciones / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: Foto: Especial

Ahí vamos de nuevo. Otra vez polarizados, ahora por la reforma electoral. Para algunos urgente y necesaria. Para otros, un ataque a la democracia. Para los primeros, el sistema electoral actual es un desastre. Para los segundos, es casi perfecto. Ojalá se pueda discutir más allá de lugares simplonas, porque las cosas no son blanco y negro; tienen matices. Ojalá se pueda dialogar y debatir sin caer en la trampa de la descalificación chafa de “traidores” y “salvadores”.

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La Ley electoral actual no es perfecta. Es, en ocasiones, un vericueto de sinsentidos: demasiado enredada, acota las libertades, premia la trampa y es muy costosa. 

Debemos ir a una legislación con menos reglas, pero que sí se cumplan; una ley donde no se censure y se garantice la libertad de expresión de todos; una legislación con cosas básicas, pero claras.

¿La propuesta del presidente López Obrador va hacia allá? Vale la pena revisarla, más allá de filias y fobias. ¿Qué considera y qué significa?

-Desaparición del INE y Creación del Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC). Si se cambia solo el nombre, es puro maquillaje. Si se redefine la forma en que se integra el Consejo general, es otra cosa. La propuesta habla de reducir de 11 a 7 los integrantes del Consejo y que estos sean elegidos mediante voto popular, siendo postulados por los Poderes de la Unión. Hoy el reparto es por cuotas: tantos legisladores tienes, tantos asientos te corresponden. El INE está lejos de ser “ciudadano” en ese sentido. Ahora, que lleguen los más populares no necesariamente llevará a los más capaces o independientes consejeros. Discutámoslo.

-Eliminación de diputaciones plurinominales y reducción del número de legisladores, pasando la Cámara de diputados a 300 curules y el Senado a 96 escaños. Los plurinominales tienen razón de ser en San Lázaro, pero son insostenibles en el Senado. En la cámara abonan a la pluralidad. Quizá un punto medio que no conlleve eliminarlos todos ni mantenerlos todos sería deseable. ¿Quiénes se opondrán a esto? Los propios legisladores plurinominales en cuyas manos estará la iniciativa.

-Eliminación del financiamiento público de partidos políticos y conservación del financiamiento público para campañas electorales. Es un buen paso que no gustará a la partidocracia, y quizá hasta se queda corta la iniciativa presidencial. ¿Por qué seguir manteniendo usted y yo con nuestro dinero a los partidos?

-Voto electrónico. A favor de apostar por el voto electrónico y simplificar el derecho a votar (más tecnología, menos gastos operativos: boletas, mamparas, papelería electoral…). Hoy todo lo podemos hacer por la vía electrónica, ¿por qué no votar?

¿Qué falta? Creo que terminar con la spotiza. Los ciudadanos recibimos un bombardeo de spots huecos en tiempos electorales. Además, no pagan por el uso de ese tiempo que, es nocivo para los medios de comunicación y, más importante, para las audiencias.

Las principales resistencias a un cambio en la legislación electoral vendrán de quienes viven del propio sistema. Se envolverán en la bandera de #YoDefiendoAlINE, cuando la discusión tendría que ser más amplia, porque la ley electoral actual aleja al ciudadano de lo público y no le invita a participar.

POR MANUEL LÓPEZ SAN MARTÍN
M.LOPEZSANMARTIN@GMAIL.COM
@MLOPEZSANMARTIN

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