TOUCHÉ

Javier Corral, el déspota

Javier Corral es hoy todo lo que criticó cuando era opositor. Llegó envilecido y amargado a la gubernatura. El poder lo convirtió en un déspota, fatuo embelesado por el dinero, los halagos, los aviones privados, los viajes y el golf

OPINIÓN

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Alejandro Cacho / Touché / Opinión El Heraldo de México

Javier Corral Jurado es -por mucho- el peor gobernador que ha tenido Chihuahua. Se ofreció como la esperanza y terminó repudiado por los chihuahuenses hartos de su falta de resultados y abusos del poder. No mejoró la infraestructura del estado, lo endeudó más que nunca antes. El crimen organizado regresó durante su gobierno y la seguridad se le salió de las manos.

Todo el sexenio persiguió a César Duarte, su antecesor. Logró que lo capturaran en Florida, Estados Unidos, acusado de corrupción, pero fracasó en llevarlo ante la justicia chihuahuense. Mientras, encarceló a muchos adversarios políticos. Logró pocas sentencias y muchas denuncias en su contra por corrupción, abusos de autoridad, tortura y extorsión, entre otros delitos.

Hoy acumula una más. Gabriel Humberto Sepúlveda Reyes, Magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Chihuahua, lo denunció penalmente y podría enfrentar tres años de cárcel. En 2017, Corral designio a Luz Estela ´Lucha´ Castro Rodríguez como su representante ante el Consejo de la Judicatura Estatal. La Constitución ordena que los consejeros no deberán ser mayores de 65 años. Ella tenía 65 años, 2 meses y 24 días cuando asumió el cargo. Ambos lo sabían, ambos violaron la Constitución. Esa denuncia confirma los señalamientos de que Javier Corral manipuló a su antojo, y a su conveniencia, al Poder Judicial del Estado.

Javier Corral es hoy todo lo que criticó cuando era opositor. Llegó envilecido y amargado a la gubernatura. El poder lo convirtió en un déspota, fatuo embelesado por el dinero, los halagos, los aviones privados, los viajes y el golf.

En 2018, Andrés Manuel López Obrador visitó Delicias, Chihuahua, y lo describió de cuerpo entero: Chihuahua es un pueblo muy grande para tan poco gobernador. Corral engaña a los que no lo conocen.

Una vez que ganó la Presidencia de la República, Corral repitió lo que tan buenos resultados le dio siempre: agachó la cabeza, se puso de tapete. Pero cuidado, porque después acostumbra apuñalar por la espalda. Hay muchos testimonios, pero les dejo solo uno: Cruz Pérez Cuellar, su compadre, casi su hermano.

Javier Corral persiguió y hostigó también a la prensa del estado, la misma de la que se sirvió para construir su carrera en la oposición. Otro ejemplo, José Antonio Pinedo Cornejo, periodista, quien fuera su amigo, mecenas, colaborador y terminó también perseguido por Corral. En una palabra, Corral es un miserable. Veremos si la justicia lo alcanza.

BON APPÉTIT

Una buena. En la Alcaldía Cuauhtémoc se reporta una reducción de 32 por ciento en la incidencia delictiva, según datos de la Fiscalía?de la CDMX . Parece que quienes viven y transitan por ahí se sienten más seguros. Los operativos de jueves a sábado de cada semana, en los que participa la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional y elementos de la policía capitalina, supervisados personalmente por Sandra Cuevas, están funcionando.

POR ALEJANDRO CACHO
CACHOPERIODISTA@GMAIL.COM
@CACHOPERIODISTA

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