COLUMNA INVITADA

¿Insuficiente o aburrido?

Todos coincidimos en que lo primero que se debe hacer es neutralizar y compensar hasta que la suma y resta de nuestras acciones y daño al planeta sea por lo menos cero

OPINIÓN

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Joel Abraham Enríquez / Columna invitada / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: Especial

¿Quién no sueña con la oportunidad de trascender?

Todos queremos mejorar e impactar de manera positiva en la vida de los demás, en nuestro entorno, ya sea a través de nuestras ideas o realizando acciones que construyan un mundo mejor.

¿Pero que hay de sólo pasar desapercibido por la vida?

Sin sumar ni restar.

Todos coincidimos en que lo primero que se debe hacer es neutralizar y compensar hasta que la suma y resta de nuestras acciones y daño al planeta sea por lo menos cero.

¡Un objetivo que viniendo de donde estamos suena increíble! Pero la verdad es que se nos acabó el tiempo, además de destruir apenas si tenemos tiempo para realizar acciones que sumen e impacten de manera positiva.

En una representación matemática de game theory, igual que en un juego de Monopoly, el Zero-sum game es una situación donde lo que uno gana lo pierde su contraparte, pero el cambio neto en la riqueza es cero.

En el caso de lo que le hemos quitado al planeta para generar riqueza, no existe ese Zero-sum factor, todo lo que creemos que hemos ganado en desarrollo lo hemos perdido cientos, miles o millones de veces en una peor calidad de vida e inseguridad humanitaria.

Necesitamos exigir otro nivel de conciencia, en lo personal, en nuestras familias, en lo colectivo y en nuestros emprendimientos y empresas.

Nuestra existencia necesita más que sólo viajar y sobrevivir en “modo neutral”.

Necesitamos un Spin-off a un Plus Zero game, donde por cada cosa que tomemos repongamos el doble o triple, que sembremos arboles no sólo por remediación, sino como parte de nuestras utilidades e impuestos por vivir en este planeta.

Alguna vez entrevisté a un jubilado que invertía todo lo que tenía en un conocido fondo de pensiones de Canadá, quien me dijo: “Yo no quiero tener mucho dinero para descansar en un mundo donde ya no valga la pena ni vivir”.

Esta persona es parte de un movimiento en Canadá que exige sus fondos de pensiones como una obligación fiduciaria invertir en nombre de sus miembros, sólo en proyectos y empresas que cuiden y mejoren la vida de la gente en el mundo, dando también el mandato de desinvertir en industrias que hagan lo contrario.

Es cierto que debemos dar un paso a la vez, pero también es cierto que deben ser pasos de gigante porque simplemente “Time is off”. (El tiempo se ha terminado, como dicen nuestros vecinos del norte).

POR JOEL ABRAHAM ENRÍQUEZ

MIEMBRO ACTIVO DE LA COMUNIDAD DE EXALUMNOS DE HARVARD EN MÉXICO

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