COLUMNA INVITADA

Política con mayúscula

El machismo, la discriminación, la pobreza, la ignorancia, han propiciado que la dignidad de la mujer y sus derechos fundamentales sean menospreciados y su presencia relegada a la vida privada

OPINIÓN

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Cecilia Romero/ Colaboradora/ Opinión El Heraldo de México

A la memoria de Lupita Arellano, Presidenta de ANCIFEM

El reconocimiento del papel de las mujeres en la esfera pública ha sido producto de una larga historia de esfuerzos no exenta de complicaciones. El machismo, la discriminación, la pobreza, la ignorancia, han propiciado que la dignidad de la mujer y sus derechos fundamentales sean menospreciados y su presencia relegada a la vida privada. 

En México, mujeres de todos los signos hemos recorrido un largo camino hacia la igualdad.  Hoy contamos con una presencia paritaria en el Congreso de la Unión.  A raíz de las pasadas elecciones para gubernaturas, pronto tendremos seis gobernadoras, y el próximo año seguramente aumentarán.

Un gran número de mujeres ha arribado a Alcaldías, regidurías y diputaciones locales, gracias a las acciones afirmativas que se han venido aprobando.  La legislación a favor de la igualdad entre hombres y mujeres cobra importancia, así como las políticas públicas para reducir la brecha que aún prevalece.

Sin embargo, difícilmente se avanzará en los espacios públicos y de gobierno, si en la sociedad en general no ha permeado la conciencia de la participación equitativa de las mujeres.  El reconocimiento del papel fundamental de la mujer, de su aportación insustituible en la toma de decisiones, de su derecho a ser tomada en cuenta en todas las circunstancias, es condición para que la igualdad esencial entre hombres y mujeres sea respetada, y contribuya al bien común.

La política no es suficiente.  Los grandes cambios, las auténticas transformaciones, se generan en los grupos intermedios, en las organizaciones de la sociedad, en las agrupaciones de vecinos, de ciudadanos, de estudiantes, de mujeres.  La Política con mayúscula es la de todos los días, es el civismo, el cumplimiento de las normas y la participación para conformarlas, el liderazgo de causas justas, el respeto a las instituciones, el conocimiento y difusión de los valores patrios, la solidaridad, el amor a México.

ANCIFEM - Asociación Nacional Cívica Femenina – con más de cuarenta años de trabajo ininterrumpido al servicio de México, ha conseguido despertar en muchas mujeres la conciencia de su dignidad, y la responsabilidad de su participación, logrando que ejerzan sus derechos en defensa de su familia, de su comunidad, de sus libertades, y que contribuyan al mejoramiento de la condición de la mujer en nuestro país.

ANCIFEM ha sido pionera en Observación Electoral y en Parlamento abierto.  Algunos de sus últimos logros han sido el impulso para la instauración del Día Nacional Balance Trabajo – Familia, la Escuela de Incidencia Política, y la firma de la #AgendaMujer2030 con mujeres y hombres candidatos en el pasado proceso federal.  Estuvo presente, por tener estatus consultivo ante la CSW de la ONU, en la última reunión sobre la condición jurídica de la mujer, y ha participado también en los Consejos Consultivos del INMUJERES y de Sedesol.

Quienes hemos pasado por ANCIFEM sabemos que la forja de la Patria necesita de mujeres que, como Lupita Arellano, han ejercido la Política con mayúscula todos los días de su vida.

POR CECILIA ROMERO CASTILLO
COLABORADORA
@CECILIAROMEROC

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