MISCELÁNEA POLÍTICA

Adán Augusto, el amigazo tabasqueño ya es presidenciable

Pemex, daños y pérdidas cuantiosos; empresa está en manos inexpertas

OPINIÓN

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Enrique Muñoz Ramírez / Miscelánea Política /Opinión El Heraldo de México

Y de la noche a la mañana, le cayó una roca en el zapato a las aspiraciones políticas de Marcelo Ebrard, Claudia Sheinbaum, Ricardo Monreal y la autodestapada Rocío Nahle, entre muchos otros que sueñan con la candidatura morenista para la grande en 2024. Adán Augusto López Hernández fue designado secretario de Gobernación, y a doña Olga Sánchez Cordero la devolvieron al Senado, donde su suplente, Jesusa Rodríguez, dejará de hacer desfiguros. Adán Augusto es el amigazo con quien el Presidente siempre contó en su lucha política, siendo compañero, de 1976 a 2001, en el PRI; después, de 2001 a 2013, en el PRD, y luego en Morena.

Su padre, Payambé López Falconi, uno de los ricos de la comarca, fue mecenas de aquellos muchachos metidos a la política que en los 90 tomaban pozos petroleros y organizaban marchas por la democracia a la capital del país. Aunque carece de cartel como figura en la política de grandes ligas, el hoy titular de Gobernación ha sido diputado local, federal, senador, notario y funcionario en varias administraciones, hasta llegar, de la mano del obradorismo, al gobierno de Tabasco. Adán Augusto es hermano de la actual administradora general de Auditoría Fiscal del SAT, Rosalinda López, esposa del gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, y su otra hermana, Silvia, está casada con el exsenador y excandidato Humberto Mayans Canabal.

Por cierto, a Silvia se le acusó en 2006 de haberse indemnizado con 600 mil pesos al dejar la dirección de finanzas del Congreso estatal. Sin dotes de político de altos vuelos, el afortunado carnal y paisano de López Obrador se suma a la lista de presidenciables por el sólo hecho de ser el nuevo mandamás de Bucareli. Él dice que no se ve en la boleta de 2024, ojalá se vea más que un florero en Gobernación.

* El estallido de una plataforma de separación y distribución de gas y crudo en Campeche, provocó la muerte de siete trabajadores de la paraestatal y de dos empresas más, pero también trajo consigo el cierre de 125 pozos: la suspensión de la producción de 421 mil barriles diarios, lo que representa alrededor de 80% de la extracción de ese campo que en 2019 tenía 150 pozos, y 25% de la producción nacional. 

El problema es mayúsculo porque el propio Octavio Romero reconoce que no sabe si las compañías implicadas, Cotemar y Bufete de Monitoreo de Condiciones e Integridad, cuentan con los seguros para responder por millones de dólares en daños a la infraestructura y por la producción que seguirá paralizada por semanas. Tras una serie de incidentes en gasoductos, refinerías, de que se les quemó el mar en julio, otra vez la terca realidad nos demuestra que poner al frente de una empresa petrolera a un agrónomo y amigos, no ha sido la mejor decisión.

*La presencia de Claudia Sheinbaum en la no mañanera de AMLO, el viernes en Chiapas, le acarreó una andanada de críticas en redes. Lo menos que le dijeron es que se le paga para atender los problemas, que no son pocos, de la CDMX.

POR ENRIQUE MUÑOZ
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@ENRIQUEMUNOZFM

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