FUERA DE TONO

¿Y la responsabilidad del INE?

Alejado de la lógica de austeridad, que nunca le ha importado, lo primero que se le ocurrió al presidente del instituto fue pedir una enorme suma de dinero

OPINIÓN

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Hernán Gómez Bruera / Fuera de Tono / Opinión El Heraldo de México

Para que la consulta resultara en una baja participación tuvieron responsabilidad varios actores: desde el Congreso y la Suprema Corte, hasta un presidente que tuvo una actitud ambigua, pasando por un partido –Morena—que no logró generar una movilización y organización suficientes.

Pero el INE también tiene responsabilidad.

Alejado de la lógica de austeridad, que nunca le ha importado, lo primero que se le ocurrió al presidente del instituto fue pedir una enorme suma de dinero.

Para instalar 104 mil mesas receptoras pretendía que el Congreso le diera mil 400 millones de pesos más. Como obviamente no le fueron concedidos, recurrióa Hacienda a pedir una ampliación. Aunque esta vez fue un poquito más recatado (pidió 890 mil), tampoco se la otorgaron. 

Lorenzo Córdova finalmente hizo lo que tenía que hacer: ocupar 528 millones de pesos de ahorros, aunque solo para instalar 57 mil mesas receptoras, con lo que se pudieron instalar tan sólo un 34% de las casillas.

El consejero presidente, sin embargo, se rehusó a buscar más a fondo. Si él y sus funcionarios estuvieran dispuestos a renunciar a algunos de sus nada republicanos privilegios, el dinero podría haber rendido mucho más.

Pensemos que para instalar 57 mil mesas receptoras se gastaron 9,263 pesos por casilla.

Si en vez de mantener sus salarios en 178,324 pesos mensuales netos, los consejeros se hubieran reducido el sueldo al nivel del presidente--como lo planteaba la Ley Federal de Remuneraciones de noviembre de 2018--, se pudieron haber ahorrado 2 millones 124 mil pesos por cada uno en estos dos años y medio.

Si multiplicamos esa cantidad por ocho consejeros que decidieron mantener ese sueldo que creen merecer, se hubiera logrado ahorrar 16 millones 996 mil pesos, el equivalente a 1,835 mesas receptoras más.

Si a ello sumamos que para este año el INE despachó de nuestros impuestos 260 millones de pesos para el gasto de un seguro de separación individualizada (una prestación según la cual cada funcionario guarda una parte de su salario y el instituto le regala la misma cantidad), habría alcanzado para 28,069 mesas más.

Si en 2020, en vez de que cada consejero tuviera una bolsa de 722 mil pesos mensuales para contratar asesores, hubieran tenido 200 mil, por ejemplo, podrían haber ahorrado 50 millones de pesos más y así instalar 5,409 mesas receptoras adicionales.

Con estos simples ahorros que aquí se mencionan la institución podría haber instalado 35 mil 314 mesas receptoras más para la consulta popular. Con ello, más las 57 mil instaladas el domingo, se habrían establecido 92,314 mesas receptoras, mil más de lo que el INE consideraba “ideal” cuando fue a pedirle a Hacienda más presupuesto.

Pero, obviamente, a Ciro Murayama y a Lorenzo Córdova –quienes ya le agarraron el gustito al dinero--, no les interesaba hacer algo así.

POR HERNÁN GÓMEZ BRUERA
HERNANFGB@GMAIL.COM 
@HERNANGOMEZB

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