COLUMNA INVITADA

Semáforo rojo-naranja

En la CDMX, Sheinbaum, defiende la permanencia del semáforo naranja al existir señales de mejoría

OPINIÓN

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Eduardo Macías Garrido / Colaborador / Opinión El Heraldo de México

Resulta inexplicable que todavía existan personas que desconfían de las vacunas contra el COVID-19. Lo que es un hecho, es que hay casos de gente que reniega de las vacunas y siguen enfermando y muriendo a causa de la enfermedad.

David Park, de 56 años, una de las personas antivacunas en el Reino Unido, murió tras contagiarse. Hace unas semanas afirmaba en redes sociales que no se vacunaría porque no existían informes confiables al respecto.

En la CDMX, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, defiende la permanencia del semáforo naranja al existir señales de mejoría. Esto aún y cuando el gobierno federal situara a la capital en el nivel de máxima alerta. ¿Pero quién confía en López-Gatell y sus
innumerables ocurrencias, continuas contradicciones y, el colmo, la sugerencia al Presidente de que no era necesario el uso de cubrebocas? Meses después, el primer mandatario desafortunadamente se contagiaría de COVID-19.

Afortunadamente, Sheinbaum ha sido confiable en el tema y se maneja con total transparencia y profesionalismo. Aun cuando la ciudad atraviesa un momento complejo, hay señales de mejoría  gracias al avance de la vacunación que incentiva la jefa de Gobierno.

No sólo eso, invita constantemente a los capitalinos a seguir cuidándonos, a no bajar la guardia. Vaya, a ser responsables con el tema, y a tomar todas las precauciones que amerita la situación. Así que, aunque la Secretaría de Salud federal choca con Sheinbaum y afirma que la CDMX está en semáforo rojo, la decisión de no imponer nuevas restricciones parece acertada de acuerdo con los indicadores de las autoridades locales.

Existe en la capital una estabilización en los casos y una ligera tendencia a la baja en el número de contagios activos. Se presenta
una desaceleración de 65% en la velocidad de la ocupación hospitalaria. Por eso, la vacunación es vital, ya que reduce el número de hospitalizaciones y fallecimientos. En la Ciudad de México es donde más avanzada está la vacunación, con una cobertura de 86% de la población adulta, frente a 56% a escala nacional.

Es de destacarse que el gobierno capitalino no entra en polémica con la Secretaría de Salud y, concretamente con López-Gatell. En lugar de ello, informa, actúa y se ocupa.

Pese a quien le pese, el permanecer en semáforo naranja no se trata de una ocurrencia, sino de una decisión tomada con base en datos científicos. Lo que se ha hecho en la CDMX es sumar voluntades ante la pandemia, luchar contra esta amenaza social que provoca miedo e incertidumbre. Y no es para menos, este virus atenta contra la salud, el empleo, la economía.

La diferencia radica en como se maneja la emergencia, y ahí es donde Claudia Sheinbaum ha destacado. No con declaraciones estridentes o de momento, sino con hechos y actos concretos. Ejemplo de ello lo tenemos en la conversión hospitalaria. Es el caso de convertir el Centro Banamex en un hospital temporal para atender a pacientes con COVID-19, sumando esfuerzos gobierno e instituciones privadas.

POR EDUARDO MACÍAS GARRIDO
COLABORADOR
@EDUARDO84888581

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