COLUMNA INVITADA

Desabasto

Un daño irreversible en la atención para las y los mexicanos con diversos padecimientos

OPINIÓN

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Xóchitl Gálvez / Colaboradora / Opinión El Heraldo de México

Haber terminado de tajo con el mecanismo de licitaciones y distribución de medicamentos para sustituirlo por la compra consolidada centralizada en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha resultado en otro fracaso de la política de salud de este gobierno.

Estos últimos dos años y medio quedarán marcados por el desabasto de medicamentos y material quirúrgico, así como por la incapacidad para resolver su adquisición oportuna.

Un daño irreversible en la atención para las y los mexicanos con diversos padecimientos.

Miles de pacientes han sido afectados en sus tratamientos o retrasadas sus cirugías o suspendidas sus quimioterapias, en especial de niños con cáncer.

Y ahora no pueden culpar la desatención a la pandemia por Covid-19 ni a los conservadores neoliberales del pasado. Esto es responsabilidad de la autollamada cuarta transformación. Una instrucción del Presidente de la República.

Ha justificado su decisión en nombre del combate a la corrupción entre las áreas de compras y los representantes de la industria farmacéutica.  Por cierto, a la fecha, no existe denuncia formal contra alguno de estos laboratorios. Aunque unos han sido vetados, bien podrían surtir la mayor parte de la demanda de fármacos, especialmente los oncológicos.

También utilizó la excusa de la austeridad al pretender ahorros en las adquisiciones. Sin embargo, se han tenido que hacer compras de urgencia, con inevitable encarecimiento por la premura.

Adicionalmente, acusó a la industria farmacéutica nacional de lucrar con la salud de la población. Recientemente, esa misma denostada industria ha entrado al rescate proveyendo algunas de las claves porque el mecanismo de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicio para Proyectos, al que se recurrió, la UNOPS, no fue capaz de surtir la demanda, ni en cantidad ni calidad.

Sin duda, cambiar paradigmas toma su tiempo, pero ante todo requiere planeación y prospectiva. Y quiero dejar esto muy claro, desde luego comparto el interés por la urgencia de acabar con abusos o corrupción en la adquisición de medicamentos o sobreprecios de proveedores, así como con servidores públicos que exigen comisiones o hacen tratos en lo oscurito con la industria farmacéutica.

Sin embargo, solucionar el grave desabasto de medicamentos no requiere fantasiosas teorías del complot ni cuestionamientos u ofensas a las y los pacientes y sus familiares.

Exige humildad para reconocer la actual estrategia no ha funcionado y voluntad política para corregirla.

Es necesario poner por delante la salud de las y los pacientes, que sí existen. Que tienen nombres y apellidos.  Un universo muy diverso que infortunadamente tiene algún padecimiento que requiere tratamiento puntual y oportuno.

Nadie de ningún nivel en la escala de poder político puede negarle a alguien el derecho humano a la salud.

POR XÓCHITL GÁLVEZ
SENADORA DEL PAN
@XOCHITLGALVEZ

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