COLUMNA INVITADA

La vacuna no era gratis

Viajar a las cabeceras municipales para conseguir la vacuna significa perder la comida ganada con esfuerzo

OPINIÓN

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Javier Baltsé / Columna invitada / Opinión El Heraldo de México

Dicen que en Chiapas NO se quieren vacunar: "¡Qué ignorantes, y aquí uno pidiendo vacunarse! ¡Qué tontos, qué supersticiosos! ¡Que se mueran, si es lo que quieren!". Los comentarios así abundan en las redes sociales. Los medios titulan: "En Chiapas la gente rechaza la vacuna"; "En Chiapas los módulos están vacíos"; "En Chiapas la ignorancia le gana al COVID-19". 

Voy en un helicóptero de Protección Civil pasando la Sierra Madre. Salimos de Tuxtla Gutiérrez, capital de Chiapas. Llevamos vacunas a la región y sólo puedo pensar: en Chiapas no es que la gente no quiera vacunarse, es que la vacuna NO era gratis. 

Si bien es cierto, algunos grupos y municipios manifestaron su rechazo al inicio de la pandemia, pero son pocos, y eso no define el sentir de todo un estado. 

Quizá sólo había que cambiar el enfoque y construir muchas estrategias para entrarle a la vacunación en Chiapas. 

Acercar la vacuna a la gente parecía lo lógico y lo urgente. Aquí somos costa, Sierra Madre, valles interiores, Cañón del Sumidero, cañada en Los Altos, llano en la meseta, además de selva Lacandona, planicie al edén, montaña con neblina. 

Chiapas es tierra caliente y fría, de grandes lluvias y ríos, lagos, pantanos, manglares y esteros, espesura tropical, Pacífico, el comienzo de la patria. Lugar de esperanza pero de realidades duras. Chiapas también es un violento contraste. 

En Chiapas, la cosa es así: la mayoría de las familias en el estado vive al día. 

En las zonas más remotas y también en las periferias de las ciudades las familias viven con 20 o 30 pesos, algunos más tienen de 300 a 400 pesos semanales. Viajar hacia las cabeceras municipales para conseguir la vacuna les podía significar perder la comida ganada con muchas horas de esfuerzo. El pasaje no es barato, hay que tomar dos, tres y hasta más camiones. La vacuna no era gratis. Por eso yo lo creo: para que nadie se quede afuera y nadie se quede atrás, acercar la vacuna a la población es la mejor opción. 

Con módulos fijos, con módulos itinerantes, en cabeceras municipales, en grandes ciudades, en ejidos, en plazas públicas, en escuelas, en hospitales rurales, frente al mar, en donde se siembra, en teatros, en parques deportivos y lo mejor es que se abrirán más sedes.

 Con la nueva estrategia de vacunación que puso en marcha Zoé Robledo, director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), se ha vacunado a más de 100 mil chiapanecos en una semana. Qué orgullo ser mexicano y chiapaneco. 

JAVIER BALTSÉ
COLABORADOR DE LA DIRECCIÓN GENERAL DEL IMSS
@XHAVIERBALKAN

dza