COLUMNA INVITADA

Querida Vicepresidenta

Gracias a la certeza que el INE imprime a los resultados electorales hasta ahora ningún candidato o partido los está impugnando. Quizá en Estados Unidos deberían considerar crear una institución como esta

OPINIÓN

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Miguel Ruíz-Cabañas Izquierdo / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de México

Bienvenida a México. Llega a nuestro país en un buen momento. La sociedad mexicana acaba de llevar a cabo elecciones para renovar la Cámara de Diputados Federal, quince gobernaturas, y miles de alcaldías. En total, se eligieron más de veinte mil cargos a nivel federal y estatal en los 32 estados de la República. La participación no fue muy alta, 52.5% de los electores, pero es un porcentaje normal en elecciones de medio término. Las y los mexicanos nos sentimos muy orgullosos del Instituto Nacional Electoral, un organismo autónomo, que organizó todo el proceso electoral. A pesar de la pandemia, y de que en la propia campaña hubo incidentes de violencia en que 32 candidatos fueron asesinados en muchos estados, la elección misma, el día de ayer, se desarrolló en paz. En parte, eso se debió al profesionalismo con el que el INE, con la ayuda de 1.4 millones de ciudadanas y ciudadanos, organiza las elecciones. Gracias a la certeza que el INE imprime a los resultados electorales hasta ahora ningún candidato o partido los está impugnando. Quizá en Estados Unidos deberían considerar crear una institución como esta, para evitar que los candidatos populistas y malos perdedores, como Trump, aleguen fraude y robo de elecciones. Esos ataques debilitan cualquier democracia, incluso a la más sólida y antigua.

Se ha informado que el tema principal de su reunión con el presidente López Obrador, será la manera en que los dos países pueden cooperar para hacer frente a la migración irregular procedente de El Salvador, Guatemala y Honduras. Se entiende bien la sensibilidad del tema para su gobierno. En México, muchos reconocemos todas las medidas que el presidente Biden ha tomado para enfrentar el desafío multifacético de la migración indocumentada. Agradecemos que haya terminado el discurso de odio de Trump, que se haya suspendido la construcción de su ignominioso muro, y que hayan tomado medidas para darle certeza a los jóvenes del programa DACA, los “dreamers”. Sabemos que en una de sus primeras decisiones, Biden propuso una reforma migratoria integral que, desafortunadamente, dada la enorme división que existe actualmente en el Congreso de su país, es muy difícil que llegue a aprobarse.

Los estímulos que Biden le ha dado a la economía estadounidense provocarán un crecimiento superior al 6% este año, y seguramente se mantendrán alrededor del 3% durante varios años. Son cifras que no se ha visto en décadas. Qué bueno para la prosperidad de su país. Además, el nuevo ímpetu de su economía aumenta nuestras exportaciones, y ayudan a recuperarse a nuestra economía. México fue uno de los países que menos recursos invirtió (menos del 1% del PIB) para mantener los negocios y empleos durante la pandemia.

Pero el nuevo ciclo de crecimiento de su economía está creando una demanda adicional de trabajadores en sectores como agricultura, construcción, empacadores, choferes, jardines y muchos otros servicios. Por experiencias anteriores, sabemos que es poco probable que esa demanda sea satisfecha en su totalidad por ciudadanos de su país. Es muy posible que atraiga a más migrantes de México y Centroamérica. Los traficantes de personas ya lo saben, y me temo que no habrá ningún programa de contención migratoria que logre detener nuevos flujos irregulares. La única solución es implementar nuevos programas para trabajadores temporales, no sólo para el sector agrícola, donde ya existen, sino también para los sectores que mencioné.

Medidas de contención fronteriza, y combate a las redes de traficantes, por sí solas, sólo tendrán un efecto si van acompañadas de otras medidas para enfrentar un enorme reto económico y social, de alcance regional. Qué bueno que su gobierno también ha anunciado su disposición a promover la inversión productiva en El Salvador, Guatemala y Honduras para crear empleos y desincentivar la migración ilegal. Por cierto, desde hace dos años la CEPAL produjo un Plan de Desarrollo Integral que su gobierno debería, al menos, de considerar.

https://www.cepal.org/sites/default/files/presentation/files/final_final_cepal-presentacion_palacio_nacional_20-05-2019.pdf.

Un tema que preocupa a muchos mexicanos es el del narcotráfico y el crimen organizado. Como seguramente usted sabe, la tasa de homicidios en México se ha elevado mucho en los últimos años, hasta alcanzar 26 por cada 100 mil habitantes. México y Centroamérica somos una de las regiones más violentas del mundo. El problema está estrechamente ligado al tráfico de las armas de asalto que, desafortunadamente, el Congreso de su país volvió a permitir desde 2005. Sabemos que el presidente Biden se comprometió en su campaña a impulsar una agenda de control a la venta de armas en su país. Pero hasta ahora el Congreso tampoco ha tomado ninguna acción al respecto. México y Estados Unidos deberían acordar una estrategia bilateral de cooperación que contemple todos los eslabones de la cadena del tráfico de armas. Traería grandes beneficios a los dos países.

Finalmente, creo que el TMEC traerá grandes beneficios para México, Canadá y Estados Unidos. Qué bueno que la versión del Tratado con estándares más altos en materia laboral y ambiental se aprobó, siempre y cuando no se utilice para propósitos meramente proteccionistas. Puede Llevar a la reconstrucción de grandes cadenas de valor en América del Norte, sobre todo en esta nueva fase de relativa desglobalización y realineación de bloques regionales. Pero el TMEC no tiene alma. Necesita de una visión compartida entre los tres países socios, requiere de cobijo político de largo plazo. Es hora de reconstruir la idea de América del Norte.

POR MIGUEL RUÍZ CABAÑAS IZQUIERDO

DIRECTOR DE LA INICIATIVA DE OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE (ODS) EN EL TEC DE MONTERREY

@MIGUELRCABANAS

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