MISIÓN ESPECIAL

El G-7 y el retorno de EU

Mostró la influencia estadounidense, así como la coordinación de los países del G-7 para definir la agenda global y contrarrestar a Rusia y China

Martha Bárcena Coqui / Misión Especial / Opinión El Heraldo de México
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El fin de semana se celebró la reunión del G-7, grupo informal creado en 1975 que agrupa a los países occidentales económicamente poderosos: Alemania, EU, Canadá, Francia, Italia, Japón y Reino Unido. El anfitrión de este año, Reino Unido, invitó también a Corea del Sur, India, Sudáfrica y Australia. 

Esta cumbre marcó la primera participación internacional de Joe Biden en persona y la influencia de su país fue evidente. 

Se aprobó un comunicado de 25 páginas en el que se evidencian las prioridades de EU: combate a la pandemia de COVID-19; recuperación basada en una economía verde y digital; lucha contra el cambio climático y temas ligados a la defensa de la democracia y el libre mercado; lucha contra la corrupción, así como un énfasis particular en la igualdad de género. 

Además, EU incluyó en el comunicado un concepto clave para Biden, pues es el lema de su administración: “Reconstruir mejor”, esta vez, para el mundo. 

El comunicado recibió críticas por la escasa ambición de los compromisos y China lo rechazó por intervencionista, debido a las menciones al respeto a los derechos humanos en Xinjiang, Hong Kong y Taiwán. 

Entre los acuerdos resaltan: donar mil millones de vacunas antiCOVID en el próximo año, facilitar su producción en los países de menores ingresos, invertir en proyectos de infraestructura en los países en desarrollo como alternativa a la iniciativa china “Un Cinturón y Un Camino”.

Reiteraron compromisos para la COP26 de Glasgow en octubre, a fin de lograr una economía con cero emisiones para 2050, limitar el calentamiento global para que no sobrepase 1.5 grados. Sin embargo, los países desarrollados no ofrecieron recursos adicionales para lograr las metas.  

En materia de biodiversidad, apoyan que se alcance un acuerdo para que hasta 30 por ciento de los territorios de los países se consideren áreas protegidas, y el mismo porcentaje para proteger los océanos. Pero, al igual que en el cambio climático, no ofrecieron recursos adicionales.

Finalmente, ratificaron la decisión de un impuesto mínimo a las empresas de 15 por ciento para impedir lo que se llama “una carrera hacia el fondo”, y que no exista competencia desleal en materia de impuestos corporativos. 

La igualdad de género y el reconocimiento de que la pandemia impactó negativamente el proceso educativo se incluyeron como temas. También se refirieron a diferentes países y conflictos como Etiopía, Siria, Afganistán y la renovación de una atención especial a África. América Latina, para bien o para mal, estuvo ausente del comunicado.

Estos compromisos retóricos y ambiguos, con una renovada influencia de EU, muestran la coordinación de los países del G-7 para definir la agenda global y contrarrestar a Rusia y China. 

Este es el entorno en el que deberá maniobrar la política exterior mexicana, en particular en el G-20. 

POR MARTHA BÁRCENA COQUI

MARTHA.BARCENA@ELHERALDODEMEXICO.COM 

@MARTHA_BARCENA

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