CUARTO DE GUERRA

CanSino y la geopolítica de las vacunas

La vacuna CanSino Bio fue cuestionada la semana pasada a partir de un reportaje de mi admirada y respetada Peniley Ramírez

Gerardo Rodríguez/ Cuarto de Guerra/ Opinión El Heraldo de México
Escrito en OPINIÓN el

La vacuna CanSino Bio fue cuestionada la semana pasada a partir de un reportaje de mi admirada y respetada Peniley Ramírez. Su reportaje sustenta todo su argumento en un error de dedo de una diapositiva presentada por el controvertido subsecretario de Salud Hugo López Gatell. Se asegura que la vacuna fue autorizada en nuestro país con una efectividad muy baja y sin entregar los estudios correspondientes.

¿Qué interés tiene un medio estadounidense en publicar esto en un país en el que su medio no es consumido? ¿Por qué hacerlo días antes de la visita de la vicepresidenta Kamala Harris y días después de la visita de oficiales de la CIA a México? Posiblemente tenemos que remontarnos al inicio de la pandemia de Covid-19 cuando en México escaseaban los insumos médicos y equipos de protección como cubrebocas y caretas. En ese momento, EU era gobernado por Donald Trump y poco o nulo apoyo podía esperarse de su administración para apoyar a nuestro país.

En ese tiempo, el gobierno federal tomó una decisión arriesgada: buscar cooperación con el gobierno de China para poder tener insumos y más adelante, conociendo avances biotecnológicos importantes como la vacuna del Ébola, pudiera nuestro país tener acceso a vacunas. La apuesta resultó positiva, México logro concretar un puente aéreo para surtirse de insumos en el momento más crítico de la epidemia y lograr entendimientos tempranos para acceder a las vacunas producidas en aquel país.

Al gobierno de Joe Biden poco debió gustarle darse cuenta que por la política exterior de su antecesor, China y Rusia se habían aliado con su vecino del sur. Desde entonces, EU ha intentado resarcir el daño y ha anunciado la donación de millones de vacunas a nuestro país. Pero el problema continúa, China y Rusia ya envasan aquí sus vacunas así que la lógica indicaría que no queda más que el camino del desprestigio.

De la noche a la mañana algunos medios se han vuelto “expertos” en estudios farmacéuticos y le reprochan al laboratorio chino no haber publicado los datos de la fase 3. El laboratorio insiste que la fase 3 sigue en curso al igual que con las demás vacunas.

También se ha mencionado que la vacuna tiene baja efectividad (65%) sin embargo según es casi la misma que otras vacunas como Johnson & Johnson (66.9%) y AstraZeneca (63.09%). Se comenta también que no hay estudios publicados en revistas científicas, pero esta es una práctica académica estadounidense y europea; aunque también han dicho que lo harán cuando tengan los resultados finales. Se cuestiona que la vacuna no está autorizada por la FDA de EU o la EMEA de Europa, pero ¿de verdad creen que EU o Europa darían su visto bueno a algo hecho por el gobierno chino o ruso?

Extrañamente, estos mismos medios nunca han cuestionado la vacuna de Pfizer, que fue autorizada por la FDA presentando solo 23 casos para ser analizados y al ser autorizado por la agencia americana, obtuvo su autorización automática en México. Cansino, por el contrario, presentó 1,500 casos ante la Cofepris, precisamente por no contar con el visto bueno de la FDA.

Cansino debe ser transparente y debemos exigir información, pero no podemos perder de vista que las vacunas se han convertido en armas de geopolítica. Los laboratorios y las vacunas han sido usados como estandartes políticos de países y bloques para mostrar su poderío tecnológico y un nuevo tipo de diplomacia.

Agenda estratégica: Mañana mesa de análisis post electoral con Martha Anaya columnista de El Heraldo de México, Rubén Salazar de Etellekt y la académica Sarahí Aguilar: https://bit.ly/3gjzQXq 

POR GERARDO RODRÍGUEZ
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@GERODRIGUEZSL

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