ANECDATARIO

“Alta costura”

Escuché el nombre de Balenciaga por primera vez cuando tenía 7 años por un perfume que usaba mi mamá llamado Michelle

OPINIÓN

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Atala Sarmiento/ Anecdotario / Opinión El Heraldo de México

Escuché el nombre de Balenciaga por primera vez cuando tenía 7 años por un perfume que usaba mi mamá llamado Michelle, de la firma del modisto español, que no se conseguía en México y, por desgracia, se descontinuó hace años.

Quien ha sido bautizado como el padre de “La Alta Costura” tiene una historia realmente fascinante y motivo de inspiración de exposiciones, tesis y hasta la película “El Hilo Fantasma”, ganadora de un Oscar por el diseño de vestuario precisamente.

Viajé hace unos días a Getaria, un pequeño poblado pesquero a las orillas del Mar Cantábrico en la Vasconia española. Allí nació Cristóbal Balenciaga, siendo el menor de 5 hijos de un matrimonio humilde conformado por un pescador y una costurera.

Gracias a su madre, que enviudó joven, él aprendió a coser desde los 10 años para ayudarla con los gastos de la casa. Y se volvió el mejor en ello. Incluso Coco Chanel lo reconocía como el único costurero genuino entre todos sus contemporáneos.

En su taller se formaron Paco Rabanne, Emanuel Ungaro, Oscar de la Renta y hasta Givenchy, su asistente y discípulo.

Siendo un jovencito se abrió camino entre la realeza y aristocracia española que convirtió a San Sebastián en su destino favorito para veranear y así fue como montó su primera tienda en la capital de Guipúzcoa, expandiéndose pronto a Madrid y Barcelona.

Durante la Guerra Civil Española se refugió en París en donde trascendió por su minimalismo y dominio de tejidos.

Todo esto gracias a la enorme influencia que ejercieron desde su infancia los grandes pintores españoles a quienes pudo contemplar desde que iba a la casa de los Marqueses de “Casa Torres” en su natal Getaria. En esas paredes lucían colgadas obras de Goya, de Velazquez, del Greco. A la marquesa le hizo un vestido cuando tenía solo 12 años y varios de sus diseños fueron un reinterpretación moderna de los vestuarios de las obras de tales artistas.

Balenciaga fue muy reservado, al grado de hacer sus desfiles en privado; solo concedió 2 entrevistas en su vida, fue un católico ferviente y llevó una vida casi monástica; aún así fue el consentido de Fabiola de Bélgica, Greta Garbo, Grace Kelly o Jackie Kennedy.

En su natal Getaria hay un museo que honra su memoria exhibiendo más de 1200 prendas y accesorios diseñados por él.

La colección está el palacio de Aldamar -cuyos propietarios apoyaron a Balenciaga en sus inicios- inaugurado en 2011 en medio de una gran polémica porque se habían destinado 6 millones de euros para su creación que terminaron convirtiéndose en 20.

Sentí una conexión especial con él al recorrer su tierra, quizá porque nació el mismo día que mi hermana mayor o porque cuando un infarto al miocardio en marzo del 72 apagaba su vida, la mía tenía solo días gestándose en el vientre de mi madre.

POR ATALA SARMIENTO
COLUMNAS.ESCENA@HERALDODEMEXICO.COM.MX
@ATASARMI

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