La derecha de EEUU, en lucha política

Con todo, el intento de crear un grupo ultranacionalista en el seno de la bancada republicana al Congreso estadounidense no fue una sorpresa.

La derecha de EEUU, en lucha política
José Carreño Figueras / Desde Afuera / Opinión El Heraldo de México

El por ahora fallido intento de crear un grupo legislativo basado en los principios de "Estados Unidos primero”, una idea de nación "fortalecida por el respeto común a singulares tradiciones políticas anglosajonas" y la arquitectura "europea" enfatizó el nuevo surgimiento de la extrema derecha en ese país.

La propuesta, encabezada por los representantes (diputados) republicanos Marjorie Taylor Greene (Georgia) y Paul Gosar (Arizona), se ahogó en el escándalo que se creó a su alrededor y en medio de las preocupaciones de un Partido Republicano inmerso ya en una polémica por su futuro. 

Y ese porvenir está, o por lo menos así lo creen algunos, en apelar a un mayor número de estadounidenses provenientes de grupos inmigrantes o étnicos.

Con todo, el intento de crear un grupo ultranacionalista en el seno de la bancada republicana al Congreso estadounidense no fue una sorpresa.

Afirmar que la extrema derecha es ahora una fuerza política en Estados Unidos parecería obvio, luego de los cuatro años del caótico gobierno de Donald Trump, que a cambio de carecer de ideología recurrió a presentarse como un populista conservador y dio vuelo a principios nacionalistas con implicaciones xenofóbicas y racistas.

Trump ahora cuenta con ellos para mantener su fuerza entre los republicanos.

Pero si bien es cierto que las ideologías de derecha se vieron favorecidas por la retórica y las necesidades del gobierno Trump, sus partidarios no surgieron de la noche a la mañana, y grupos como el Centro para Estudios sobre Migración (CIS), la "American Border Patrol" o las milicias armadas y los conspiracionistas "QAnon" y "Boogaloo Boyz" estaban ahí, de una forma u otra.

Sólo que antes se llamaban Ku Klux-Klan, abiertamente racista, o la Sociedad John Birch, que se definía como "anticomunista".

Esos grupos prosperaron en un país donde todavía a mediados del siglo XX había regiones donde prevalecía la discriminación racial contra las minorías afro-estadounidense e hispana, y se encontraban inmersos en la gran lucha ideológica y geopolítica de la "guerra fría". 

Durante la segunda parte del siglo XX, los grupos de derecha encontraron un aliado en el Partido Republicano. Pero ahora, unos y otros parecen en una encrucijada.

Los movimientos de derecha parecen decididos a explotar la siempre presente preocupación estadounidense por cambios demográficos que en su opinión demeritan a los blancos y la "civilización occidental", mientras el sector tradicional de los republicanos cree que el futuro está en atraer a los nuevos estadounidenses.

Por lo pronto, esa situación llevó a líderes y sectores moderados a expresarse contra el proyecto nativista y a que sus patrocinadores se sintieran obligados a recular públicamente.

Pero las tendencias de ultraderecha no han desaparecido y la realidad es que los republicanos están en una pugna, con Trump en busca de controlarlo y sus aliados empeñados en usarlo para adelantar sus propuestas o tal vez crear su propio partido. 

Por JOSÉ CARREÑO FIGUERAS.
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM 
@CARRENOJOSE1

dza

 


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