Cuatro ejes para la 4T en Zacatecas

Contamos con indicadores y estudios que nos han permitido crear un diagnóstico serio del estado

Cuatro ejes para la 4T en Zacatecas
David Monreal / Colaborador / Opinión El Heraldo de México

El potencial de Zacatecas es mucho mayor que el desarrollo que actualmente se está viendo en la entidad. Como lo expongo en el libro: Zacatecas. Una esperanza, nuestro estado es una isla en medio de una región altamente desarrollada. Los indicadores de productividad, remuneraciones, inversión, etc., hacen patente la importancia de sumar a las empresas zacatecanas a las cadenas de valor que rodean nuestro territorio, aprovechando nuestras ventajas comparativas y con énfasis en cuatro ejes principales: minería, sector agroalimentario, industrialización y comercio, servicios y turismo.

Las actividades mineras en Zacatecas se consideran un sector estratégico debido a que, en 2018, representaron 11.2 por ciento del PIB estatal, más del doble de la participación del sector respecto al promedio nacional, de 5.1 por ciento; sin embargo, no se ha logrado generar un desarrollo regional diversificado y se ha tenido un limitado impacto positivo en la sociedad, pues sólo el 2 por ciento de la población económicamente activa se emplea en la industria extractiva y eléctrica, por lo que resulta imprescindible generar nuevas formas de colaboración con las nuevas empresas mineras interesadas en invertir en nuestro estado, así como con las ya consolidadas, con el objetivo de impulsar la integración del talento que egresa de nuestras instituciones educativas, el desarrollo de proveedores locales y el encadenamiento productivo de pequeñas y medianas empresas en la región.

Por su parte, la industria agroalimentaria ha demostrado su fuerza durante la crisis sanitaria actual. En 2020, México logró un superávit histórico en la balanza comercial en este rubro, y Zacatecas es líder en la producción de ajo, chile seco, uva industrial, frijol y carne de caprino; así como el segundo mayor productor en otros ocho productos. Desde 2018 la política agroalimentaria federal ha puesto al centro de la cuestión a las y los pequeños productores como el sector responsable del mayor volumen de producción y, a su vez, el más vulnerable. En ese sentido, en nuestro estado requerimos un mayor nivel organizativo para dar continuidad a esta política, para lo cual será necesario contar con una Unidad Especializada de Planeación e Inteligencia para el Sector Agroalimentario, que trabaje en coordinación con las secretarías locales y federales.

En cuanto a la industrialización, requerimos la creación de cadenas de valor vinculadas con el sector automotriz. Incluso si en nuestro estado no existe aún ninguna planta armadora OEM (Original Equipment Manufacturer), lo cierto es que nos encontramos en una zona privilegiada, rodeado de ellas, por lo que el desarrollo de proveedores de segundo y tercer nivel representa una gran área de oportunidad.

Por otra parte, el comercio los servicios y el turismo requieren de la creación de una Banca de Desarrollo estatal que responda a las necesidades de financiamiento de pequeñas y medianas empresas, así como incursionar y fortalecer sus capacidades en los servicios digitales, mediante programas especializados en la capacitación de personal que nos permitan acelerar la reactivación económica.

Con estos cuatro ejes, de los cuales contamos con un amplia cantidad de indicadores y estudios que nos han permitido crear un diagnóstico serio del estado de la cuestión, podremos delinear el contenido del Plan Estatal de Desarrollo que coadyuve con el Plan Nacional de Desarrollo y nos permita conseguir objetivos en el corto, mediano y largo plazo, con el fin generar condiciones de bienestar entre la población e impacten decididamente en nuestro nivel de desarrollo relativo en la región centro-norte y del Bajío.

DAVID MONREAL
COLABORADOR
@DAVIDMONREALA

avh


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