¿Quieres combatir la desinformación? Así puedes empezar

Para fortalecer nuestras defensas y tomar buenas decisiones es necesario comprender cómo operan los medios y las pautas éticas usadas

¿Quieres combatir la desinformación? Así puedes empezar
Kristy Roschke / Columna invitada / Opinión El Heraldo de México

Durante el último año hemos vivido en un estado de animación suspendida, con millones de personas sin trabajo, un acceso a la alimentación y a la vivienda en peligro, y a la espera de una recuperación. 

Muchos líderes no han tomado medidas decisivas, dejándonos sin un camino claro. Los esfuerzos de mitigación y vacunación varían según el país, y las pautas de salud pública han sido confusas. Las teorías de desinformación y conspiración prosperan. Si bien no existe una solución simple, hay medidas concretas que podemos tomar para reducir el poder y la difusión de información errónea.

Es importante ser conscientes de la forma en que consumimos información y la influencia que los medios tienen sobre cómo nos relacionamos con el mundo. Para fortalecer nuestras defensas y tomar buenas decisiones es necesario comprender cómo operan, los incentivos financieros que los motivan y las pautas éticas usadas. 

Gran parte del tiempo, las personas no utilizan los medios de forma metódica y el entorno de información digital en el que vivimos es abrumador. Esperar a que la gente vea a los medios a través de un ojo crítico es sólo una aspiración, pero eso no quiere decir que no debamos intentarlo y podemos hacerlo integrando la alfabetización mediática al discurso público y en la educación formal e informal. 

Una manera fácil de comenzar a pensar en tu propia alfabetización mediática es auditar el uso que das a los medios durante un determinado tiempo. Hazte las siguientes preguntas: 

1. ¿Consulto una variedad adecuada de medios de comunicación diario? ¿Representan perspectivas y experiencias? ¿Son medios, desde organizaciones profesionales de noticias, gobierno u otras fuentes oficiales, individuos en YouTube u otras redes sociales?

2. ¿Cómo elijo de dónde provienen las noticias que consulto? ¿Opto por contenido que me informe, entretenga o indigne? ¿Cómo actúo a partir de esas emociones?

3. ¿Cómo mido la credibilidad y la precisión de las noticias? 

4. ¿Qué noticias comparto con mi familia y amigos, y por qué? 

Una dieta mediática balanceada puede ayudarnos a evitar caer en cámaras de eco que refuerzan las mismas narrativas. Buscar proveedores de información que afirmen y contradigan nuestra propia visión del mundo, puede ayudarnos a generar empatía y  recordarnos que no siempre estamos polarizados como pensamos y a reflexionar sobre la noticias que queremos consumir y cómo las compartimos para participar en conversaciones más matizadas.

En el curso gratuito de alfabetización mediática de News Co/Lab, Mediactive: ¿cómo participar en nuestro mundo digital?, presentamos un método rápido y probado para verificar afirmaciones en línea, desarrollado por el experto en alfabetización informacional Mike Caulfield, y que ayuda a no compartir información instintivamente antes de examinarla. El método se llama SIFT.

Luchar contra la desinformación parece una batalla cuesta arriba. Ciertamente no es suficiente para detener la propagación de rumores, pero mientras los investigadores trabajan para comprender las tácticas usadas, también debemos dedicar energía a mejorar nuestra relación con los medios.

POR  KRISTY ROSCHKE 

DIRECTORA GENERAL DE NEWS CO /LAB, UNA INICIATIVA DE LA WALTER CRONKITE SCHOOL OF JOURNALISM AND MASS COMMUNICATION OF ARIZONA STATE UNIVERSITY 

TWITTER: @ROSCHKEKJ

dza 

 


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