MIRANDO AL OTRO LADO

Informe de la ASF: honestidad a debate

El secretario de Hacienda y Crédito Público aseguró que el cálculo sobre el costo de la cancelación del aeropuerto de Texcoco se equivocó en un 75%, dando a entender que el costo fue deliberadamente aumentado en ese porcentaje deliberadamente por la ASF

OPINIÓN

·
Ricardo Pascoe Pierce / Mirando a otro lado / Opinión El Heraldo de México

En vez de decir que estaba abierto al análisis y la revisión de los datos presentados por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en su evaluación del año 2019, el titular de esa entidad, David Colmenares, con voz tímida y apagada, se humilló ante el Poder Ejecutivo de la Federación y aceptó que había equivocado con sus datos. No contento con esa genuflexión del titular de la ASF, ahora el Poder Ejecutivo de la Federación pide su cabeza: sugiere que debe renunciar a pesar de ser un representante del Poder Legislativo.

Y todo el aparato del gobierno federal, incluyendo al gobierno de la Ciudad de México, que es lo mismo, se subieron al barco de los ataques al trabajo de la ASF, viendo que, además de la timidez y falta de carácter del titular, ahora han despedido a algunos de los responsables del Informe. Este hecho refuerza la noción de que el órgano autónomo efectivamente se equivocó o, como se dice en estos tiempos de cólera, se vendió a los conservadores y adversarios del gobierno.

El secretario de Hacienda y Crédito Público aseguró que el cálculo sobre el costo de la cancelación del aeropuerto de Texcoco se equivocó en un 75%, dando a entender que el costo fue deliberadamente aumentado en ese porcentaje deliberadamente por la ASF. Por otro lado, la secretaria de la Función Pública aseguró que se le proporcionó toda la documentación solicitada a la ASF, desmintiendo que hubo la entrega selectiva que sugirió el Informe. Ya encarrerada en la feria, la jefe de Gobierno de la Ciudad de México también desmintió los datos publicados en el Informe sobre desvíos presupuestales en su ejercicio 2019, acusándolo de fabricación de datos.

El director de PEMEX refutó al Informe, pero proporcionando datos actuales que, según él, prueban que la empresa empieza a generar ganancias. Lo que no explica es que sus datos comparativos son de años distintos y, por tanto, no son comparables. De la CFE no hemos escuchado barruntos de desmentidos, aún.

Tardíamente el titular de la ASF salió a defenderse. En una entrevista radiofónica quiso enmendar sus declaraciones anteriores. “No me retracté, no me retracté en lo absoluto, lo que planteamos es que tuvimos fallas metodológicas”. Lamentó que primero haya recibido aplausos por su trabajo, y después puros golpes. “Quienes no tienen una posición primero nos aplaudieron el sábado, luego vino el lunes y martes y nos golpearon…”.

Anunció la creación de un grupo de trabajo en la Cámara de Diputados, de la cual depende justamente la ASF, que revisará la auditoría de desempeño sobre el costo de la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco.

Todas las críticas del Presidente se han centrado en el costo del NAIM y la negativa de la Secretaría de la Función Pública a proporcionar toda la documentación requerida por la ASF.

Sin embargo, la sustancia del Informe revela a un gobierno completamente opaco como ningún otro, ineficiente en el uso de los recursos presupuestales y con olor a arbitrariedad, discrecionalidad y posible corrupción a gran escala.

Aunque la atención sobre el Informe se ha centrado principalmente en los megaproyectos de infraestructura de esta administración, lo cierto es que las inconsistencias también están presentes en otras áreas sustantivas, como la seguridad. Ha abierto una caja de pandora de problemas de planeación, uso arbitrario y opaco de recursos públicos y, en algunos casos, de abierta corrupción.

Confirma el Informe que la Guardia Nacional está completamente militarizada, es decir, no es un organismo civil, sino militar, contrario a lo estipulado en la Constitución. Además, sus elementos carecen de formación policial (son mayoritariamente soldados) y están desplegadas mayormente en tareas de control de flujos migratorios, y no en el combate al crimen organizado ni el narcotráfico.

Mientras el Informe confirma el carácter militarista de la Guardia Nacional, también reporta la disminución de recursos para la búsqueda de personas desaparecidas, que es supuestamente un programa prioritario de este gobierno. Su trabajo se debilitó significativamente en el periodo revisado.

El organismo más opaco de todos, el Servicio de Protección Federal (SPF), es el que más actividad político-personal, pues su director, Manuel Espino, ex presidente nacional del PAN, ha emprendido una campaña nacional de autopromoción con anuncio colocados sobre carreteras y avenidas en todo el país con su fotografía. Obviamente dicha campaña se realiza con recursos de la SPF, sin justificación administrativa ni explicación institucional sobre su pertinencia y utilidad.

Así, se confirma que el grupo de trabajo en la Cámara de diputados tendrá la tarea de revisar todo el Informe, no exclusivamente lo referente al NAIM y la Secretaría de la Función Pública. Todo el ejercicio presupuestal deberá sujetarse a revisión, porque miles de millones de pesos están bajo escrutinio.

Hay miles de programas con cuestionamientos en el Informe de la ASF. Muchos pueden ser casos de ineficiencia y malas prácticas administrativas, pero también puede encubrir vastas redes de corrupción dentro del gobierno.Todo deberá revisarse y dar públicamente un juicio sumario sobre quién tiene la razón: la ASF o el gobierno de la 4T.

Estaremos atentos al resultado.  

POR RICARDO PASCOE PIERCE
RICARDOPASCOE@HOTMAIL.COM
@RPASCOEP