DEFINICIONES

El nuevo reto: No desperdiciar vacunas

Acumulamos 50 millones de dosis. ¿Por qué la demora en aplicarlas?

OPINIÓN

·
Manuel López San Martín / Definiciones / Opinión El Heraldo de México

Qué bueno, arrancó la vacunación contra COVID con dosis de refuerzo para los adultos mayores. Qué malo, que acumulamos 50 millones de dosis, para que se comenzara a hacerlo.

Vacunas hay. Están guardadas por decenas de millones. Si los números que reporta la secretaría de Salud son ciertos, habría un excedente de dosis suficiente para inmunizar a todos los adultos mayores de 60 años (poco más de 15 millones de personas) con dosis de refuerzo y aplicar vacunas a todos los menores de 12 a 17 años (unos 13 millones), y además completar los esquemas de unas 12 millones de personas mayores de 18 años que aún no reciben su segunda dosis.

Hace meses, el problema era vacunar más rápido. Se trataba de una carrera a contrarreloj. Hoy el reto es no desperdiciar vacunas y aplicarlas a la mayor cantidad de personas posible. Hay que acelerar, porque lo que viene está cantado, basta mirarnos en el espejo europeo: una cuarta ola de contagios por COVID-19. Y después llegará la quinta, la sexta… nada de qué alarmarse, mucho en qué ocuparse. Con la próxima llegada del invierno, la cuarta ola de la pandemia está llamando a la puerta. Estamos a tiempo de prepararnos, pero vamos tarde.
Vacunas hay. Hay que usarlas.

TE PUEDE INTERESAR: Pánico por Ómicron

•••

Hace algunas semanas, el subsecretario de Salud Hugo López-Gatell se vio corrigiéndose la plana a sí mismo tras fracasar en su más reciente cruzada: impedir que se vacunara a menores de edad.

“Por cada dosis que, por ejemplo, por acción judicial, por estas sentencias de amparo, se desviaran hacia una niña o niño, cuyo riesgo es considerablemente menor, se le está quitando la oportunidad a una persona que tiene un riesgo mayor”, dijo el pasado 7 de septiembre. Dos meses después, anunció la vacunación a menores de 15 a 17 años, que hoy ya es una realidad.

López-Gatell no creía en la importancia de vacunar a menores. El 17 de agosto, también en una mañanera, aseguró que “no hay evidencia científica que sostenga que vacunar a menores de edad reduce el riesgo de contagio por COVID-19”. Tres semanas antes, el 27 de julio ya iba por ese camino: “respecto a la vacunación en menores de edad, no existe evidencia científica” sobre la importancia de hacerlo.

De subsecretario ya nada sorprende. Pero más allá de sus evidentes contradicciones, la realidad es terca.

Hoy México tiene casi 50 millones de vacunas contra COVID estacionadas. Son decenas de millones de dosis que deben aplicarse con celeridad y pulcritud.

En decenas de países como EU, Alemania, Israel, Chile y un largo etcétera, las dosis de refuerzo ya son una realidad. México demoró meses –y acumuló millones de vacunas- en iniciar a inmunizar con terceras dosis a esa población.

Ahora, por fin se hace, justo cuando estamos en el mundo al revés, uno donde hay más vacunas disponibles que personas a quien se considera vacunar. ¿No es momento de revisar y ajustar el plan nacional de vacunación y no solo ponerle un parche?

TE PUEDE INTRESAR: “Me dejo de llamar Andrés Manuel”

•••

Cerrar ya no es opción, los confinamientos forzados menos. A estas alturas todos sabemos qué se debe hacer: vacunarse, usar cubrebocas en lugares cerrados y mantener espacios ventilados. También conocemos lo que al gobierno le toca. Y, con la próxima llegada del invierno, la vacunación a la mayor cantidad de personas, debe ser la prioridad.

POR MANUEL LÓPEZ SAN MARTÍN
M.LOPEZSANMARTIN@GMAIL.COM
@MLOPEZSANMARTIN

CAR

SIGUE LEYENDO

¿Con esa oposición?

Presidente popular

Pánico por Ómicron