COLUMNA INVITADA

Tres años perdidos

México está peor que nunca y la vida de los ciudadanos se deteriora a diario; hay más pobreza y sufrimiento

OPINIÓN

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Mariana Gómez del Campo / Colaboradora / Opinión El Heraldo de México

No hay nada que celebrar. La promesa de bienestar, combate a la pobreza, seguridad y salud en México por el actual gobierno no han sido más que palabras vacías y un engaño mañanero repleto de compromisos huecos que buscan mantener la farsa que representa el presidente y Morena. Estos tres años han sido de desilusión y malestar general entre los mexicanos que buscan paz, tranquilidad y un trabajo digno que les permita tener calidad de vida.

En salud, economía y combate a la pobreza las cifras imponen una realidad que desmorona cualquier intento desde el ejecutivo por convencer a todos de que las cosas van bien y terminan siempre dando “otros datos”. Nuestro país lleva más de 600 mil muertos desde que inició la pandemia y nunca se formalizó una estrategia nacional para hacer frente a la crisis ni se cumplieron las medidas establecidas por los expertos a nivel nacional e internacional para reducir la propagación del virus. Peor aún, el Seguro Popular que atendía a más de 55 millones de mexicanos fue desaparecido y remplazado por el inservible INSABI que nadie conoce.

La economía no logró el tan prometido ‘repunte de inversión’ tras la pandemia y continuamos nuestro decrecimiento económico que inició en 2018 con la cancelación del aeropuerto en Texcoco. El presidente se esmera en ahuyentar inversiones pues son los empresarios quienes generan 9 de cada 10 empleos y permiten que las personas ganen dinero propio en lugar de estar eternamente dependiendo del Estado y de su gobierno. Esto tiene efectos claros en el país y hoy tenemos casi 4 millones de personas más en nivel de pobreza que hace tres años.

En seguridad, el gobierno de Morena rompe récords históricos y demuestra que es incapaz de promover soluciones a los problemas del día a día de las familias. En los últimos treinta y cinco meses este gobierno suma más de 105 mil homicidios y más de diez mil mujeres asesinadas. El plan de abrazos a los delincuentes y cárcel a los opositores solo deja un país más inseguro y con instituciones débiles.

Lo único que el presidente sí parece estar impulsando con efectividad es la militarización de todos los espacios y la vida de las personas. El ejército está a cargo cada vez de más cosas y con atribuciones que son de competencia civil. Actualmente controlan los puertos y aduanas de México y se encargan de construir proyectos de infraestructura con contratos millonarios en los que no deberían estar involucrados pues corromper a los militares con dinero es extremadamente peligroso para la democracia y las libertades. El Secretario de la Defensa ya hizo un llamado para que las fuerzas armadas se sumen al proyecto político e ideológico de la cuarta transformación, olvidando que su lealtad es a la nación y no a una persona.

Lo cierto es que México está peor que nunca y la vida de los ciudadanos se deteriora diario ya que son quienes sufren las peores consecuencias de la negligencia y la incompetencia de las autoridades, como lo presenció el país entero con la línea 12 del metro. La impunidad y la corrupción no disminuyen y los cómplices al régimen no hacen nada por enfrentar los problemas reales, porque no quieren y porque no pueden. A tres años de compromisos incumplidos hay más pobreza, más sufrimiento y mayor malestar. Este es el sexenio de las promesas vacías.    

MARIANA GÓMEZ DEL CAMPO

SECRETARIA DE ASUNTOS INTERNACIONALES DEL CEN DEL PAN

@MARIANAGC

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