COLUMNA INVITADA

Saldo de los 3 primeros años en seguridad

Para darle sustento a lo anterior basta revisar las cifras de homicidio doloso de los primeros tres años de los más recientes presidentes de la República

OPINIÓN

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Facundo Rosas / Colaborador / Opinión El Heraldo de México

Parafraseando al extinto Armando Manzanero, parece que fue ayer cuando Alfonso Durazo y Loreta Ortiz recorrían Ciudad Juárez en busca de un modelo de éxito en seguridad que pudieran replicar a nivel nacional.

Lo que encontraron fue un grupo de representantes de la sociedad civil organizada quienes les explicaron la forma en que junto con la autoridad federal revirtieron el clima de violencia en dicha ciudad fronteriza, en particular disminuyó el homicidio doloso en más de 80%, la extorsión y el cobro de piso en 60% y el secuestro en 100%, todo en menos de dos años a partir de 2010.

En términos metodológicos lo que les mostraron fue la denominada "Mesa de seguridad" y pese a haberles advertido que el modelo fue desarrollado conjuntamente con el gobierno neoliberal de Felipe Calderón, decidieron retomarlo ajustar su nombre a "Mesa de seguridad/coordinación para la construcción de la paz"  y hoy es el formato que rige las reuniones diarias de la Guardia Nacional en las 32 entidades federativas.

Hoy ambos personajes han escalado a otras posiciones dentro del poder ejecutivo estatal y judicial, respectivamente, dejando la seguridad para otro momento. Alfonso Durazo dejó la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana sin pena ni gloria para irse a gobernar su estado natal Sonora, en tanto que Loretta Ortiz acaba de ser nombrada Ministra de la Corte y tomará posesión durante los primeros días de 2022.

Mientras tanto el país sigue sumido en un clima de violencia que alcanzó su climax justo la madrugada del 1° de diciembre previo a la fiesta convocada por López Obrador en el zócalo de la capital del país para celebrar su tercer aniversario, con la fuga de 9 presos procesados por secuestro del Centro de Reinserción Social de Tula, Hidalgo, en cuya área de influencia personas armadas hicieron explotar coches bomba para distraer la respuesta de las autoridades y liberarlos.

Para darle sustento a lo anterior basta revisar las cifras de homicidio doloso de los primeros tres años de los más recientes presidentes de la República.

Vicente Fox llevaba acumulados 41 mil 431 homicidios intencionales, Felipe Calderón Hinojosa 41 mil 375, Enrique Peña Nieto 63 mil 877 y Andrés Manuel López Obrador 106 mil 597, lo cual confirma que la política de "abrazos, no balazos" no ha dado los resultados prometidos a finales de 2018, cuando se nos dijo que en tres años este tipo de delitos se reducirían en un 50%, lo cual no sucedió y por lo que se ve no sucederá, a menos que hubieran replicado bien el modelo Ciudad Juárez con su hemisféricamente famosa "Mesa de seguridad" que demostró ser mejor incluso mejor que la estrategia que en su momento permitió revertir los asesinatos en Medellín, Colombia.

Pero si nos vamos a tasa de homicidios dolosos dolosos por cada 100 mil habitantes el fracaso en materia de seguridad es más notorio. Así tenemos que en el tercer año de gobierno Vicente Fox registró una tasa de 9.8, Felipe Calderón con 18, Peña Nieto con 17 y  López Obrador con 29, nada que ver con ninguno de los anteriores presidentes, sin embargo todos los días los crítica como los peores para hacer creer a la gente que él es el mejor.

En síntesis, al comenzar la segunda mitad del sexenio de López Obrador la asignatura que sigue pendiente es la seguridad y como lo dijo el mismo López Obrador, sin seguridad no habrá 4a. Transformación.

POR FACUNDO ROSAS
EXCOMISIONADO DE LA POLICÍA FEDERAL

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