UN MONTÓN DE PLATA

¿Estanflación en puerta?

De llegar a México la variante Ómicron, nuestro país enfrentaría un fenómeno no visto hace décadas: una recesión con inflación que maltratará a la economía nacional

OPINIÓN

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Carlos Mota / Un Montón de Plata / Opinión El Heraldo de México

Dos malas noticias recibió el Producto Interno Bruto de México (PIB) en los últimos días. La primera fue que el dato del tercer trimestre reflejó una caída de 0.4 por ciento en términos reales respecto al segundo trimestre. La segunda, que el Banco de México ajustó a la baja su pronóstico de crecimiento para todo el año, reduciéndolo de 6.2 por ciento a 5.4 por ciento. Ahora, la pregunta es si habrá una potencial tercera mala noticia en diciembre. 

¿Cuál sería una tercera mala noticia para el PIB? Que la variante Ómicron del SARS-CoV-2 termine por orillar a los gobiernos de todo el mundo a realizar cierres híbridos (incluso algunos cierres totales) de sus economías, implicando un deterioro severo del comercio exterior y arrojando otro trimestre de crecimiento negativo para la economía mexicana. Si ese escenario ocurre, México entraría en una recesión.

Y lo peor de todo: sería una recesión con inflación. Una estanflación.

Un escenario así no sería favorable ni para el presidente Andrés Manuel López Obrador, que llegaría al ejercicio de revocación de mandato con una economía vapuleada (sumada a una realidad muy negativa en materia de inseguridad); ni para la nueva gobernadora del Banxico, Victoria Rodríguez Ceja, quien se estrenaría en el cargo para tomar decisiones de política monetaria sumamente complejas, porque la paradoja que presenta la solución estaría a flor de piel: bajar la tasa de interés para recuperar el crecimiento o subirla para contener la escalada de precios.

El mandato de Banxico es solo esto último, pero difícilmente se podrá contener la escalada de precios si el PIB no se recupera.

El banco central anticipó en su más reciente informe que en los siguientes trimestres “la actividad económica retomará una senda de recuperación. No obstante, se espera que prevalezcan disrupciones en las cadenas globales de suministro, en un entorno de incertidumbre respecto de la evolución de la pandemia”.

Tristemente esa incertidumbre se despeja para ceder paso a Ómicron, que ya está implicando restricciones en varios países, incluyendo Estados Unidos, donde Joe Biden anunció ayer reglas más estrictas para extranjeros que viajen a ese país, en la esperanza de que la economía no se altere.

Una recesión con inflación (estanflación) en México es algo que no hemos visto en décadas. Es algo que pondría contra las cuerdas la popularidad del presidente, quien es reacio a aplicar medidas contracíclicas tradicionales y a generar un clima de inversión propicio para el capital privado. El ejecutivo tiene pavor de que su sexenio se convierta en un periodo de estancamiento.

Lo paradójico del momento es que, si se materializa la estanflación, no sería provocada por acciones del gobierno, pero sí alimentada por sus omisiones. Es un escenario con una baja probabilidad, pero Ómicron podría elevarla.

POR CARLOS MOTA
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