UNA CHAIRA EN EL HERALDO

Ya bájenle

En el marco del Día Internacional de la Lucha Contra la Violencia hacia las Mujeres es oportuno contarles un caso que ha cimbrado mi vida

OPINIÓN

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Fernanda Tapia / Una chaira en El Heraldo / Opinión El Heraldo de México

Primero quiero agradecer a la gente del Senado y al licenciado Cuadros por el reconocimiento Mujer del Año o Mujer Universal, que me entregaron el jueves, muy agradecida. La verdad es que no siento haber hecho nada especial, más que visibilizar la situación de violencia que vive la mujer desde hace más de seis mil años.

En el marco del Día Internacional de la Lucha Contra la Violencia hacia las Mujeres, me parece oportuno contarles un caso de los muchos que han cimbrado mi vida. Ayer me reencontré con una dolida madre, a quien conocí hace cinco años, cuando comenzó su viacrucis.

Lorena se dio cuenta de que algo andaba mal con su hija, cuando se retrasó 40 minutos de su horario habitual de regreso de clases. Tomaba un autobús y llegaba a su casa en Lerma; aquella ocasión no fue diferente; la acompañaba una amiguita de la escuela y, a dos cuadras de llegar a su hogar, ambas se despiden y la jovencita es interceptada por tres muchachos que vivían en una casa que lucía prácticamente abandonada. 

El mayor se conocía como “el vendedor de droga de la colonia” y fue quien incitó a los dos más jovencitos a llevarle a la niña. En serio la historia es inconcebible. Llevaron a empujones a la pequeña hacia una cañada, a espaldas de su casa. Por lo que después descubrieron los peritos, se entiende que le quitaron el suéter de la escuela e intentaron asfixiarla mientras la violaban. Como no lograban matarla, terminaron la tarea golpeándola con rocas enormes en la cabeza.

Cubrieron el cuerpo y regresaron a su guarida, creyendo que nada pasaría. La colonia entera se dio cuenta de inmediato y los detuvieron, intentaron lincharlos. Llegó la Policía e intercedió por ellos, prometiendo hacer justicia. Ha tomado cinco años lograr realmente una sentencia para el vendedor de droga, y los otros dos menores esperan apenas conocer las consecuencias legales de sus actos. En lo que peleaban por justicia, la familia de la niña fue amenazada innumerables veces y hasta balearon su casa. 

Tuvieron que ir a la Comisión de Víctimas, que los envió a Monterrey a protegerse. Y en el último año fue tanto el estrés, que el otro hijo presentó un terrible dolor estomacal, pero al ser llevado a cuatro hospitales, todos lo rechazaron y como aseguraban los doctores, al verlo de lejos, que era un ataque de ansiedad, le dieron medicamento en un psiquiátrico, lo que terminó matándolo, porque lo que tenía era una fisura en el estómago. ¿Pueden imaginar más violencia institucional hacia la pobre madre que ha visto su vida deshecha? 

Ahora, ella dedica sus días al acompañamiento de otras mujeres que sufren de todo tipo de violencia. Porque como ella, muchas más. Ojalá, Samuel García haga un TiK ToK con doña Lorena llevando ante la ley a todos los involucrados en esa negligencia médica.

POR FERNANDA TAPIA
DENUNCIAS@FERNANDATAPIA.COM 
@TAPIAFERNANDA

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