TECHOS DE CRISTAL

La otra cara del "octubre rosa"

Me parece maravillosa la cultura de la prevención del cáncer de mama. Pero hay factores que no terminan de hacerme sentido

OPINIÓN

·
María Milo / Techos de cristal / Opinión El Heraldo de México

¿Por qué este tipo de cáncer recibe mucha más atención a diferencia de otros con mayor tasa de mortalidad?

Según la Organización Mundial de la Salud, el cáncer pulmonar, el colorrectal y el hepático conforman los tipos de cáncer con mayor tasa de mortalidad este último año. Aún así, el de mama recibe más del doble de fondos y atención.

Lo que me preocupa es el hecho de que, hasta cierto punto, algunas campañas que giran alrededor de este tema terminan ilustrando algo que es doloroso y mortal de manera glamorosa. Se termina pintando un panorama que no hace ver tan grave la enfermedad.

Varios monumentos se pintan de rosa, las corporaciones invierten en el marketing de nuevos productos, con ediciones especiales. Lo que les da visibilidad y permite que lleguen a su público meta, las propias mujeres.

Al fenómeno de la comercialización excesiva o falsa de concientización de una causa social se le llama lavado rosa.

¿Por qué durante octubre no se enseñan las cicatrices de las mastectomías, ni el dolor a causa de la invasión de los tratamientos, ni la salud mental de los familiares, ni el silencio de quienes no vivieron para contar su historia? Porque nada de esto vende, sólo asusta e incomoda.

Por el contrario, es imposible no toparse con anuncios y campañas que enseñan a mujeres sexualizadas, desnudándose.

En ocasiones, se construye una narrativa que se aleja del objetivo principal. Perpetuando así la objetificación de la mujer y los estereotipos de género. Aunque muchas veces ni siquiera somos conscientes de esto. Sólo hace falta observar la manera en la que se comunica sobre otros tipos de cáncer que afecten mayormente a los hombres, tal como el cáncer de próstata. ¿Por qué no provoca también retóricas sexuales?

Debemos ser críticos y reflexionar, ¿de verdad la concientización ofrece compasión y simpatía a quienes están a punto de perder la vida? ¿Favorece la salud mental de quienes han sobrevivido y se encuentran en proceso de recuperar su identidad?

Así como se han normalizado la enfermedad y la manera de detectarla en casa, debemos de normalizar el hecho de que la lucha contra el cáncer de mama no es precisamente rosa como nos lo acaramelan.

Además, cabe añadir que aunque el cáncer de mama afecta mayormente a mujeres, los hombres también pueden padecerlo. Y debido a los mensajes que se utilizan para crear conciencia, ellos quedan fuera de la ecuación.

La cultura de prevención debe seguir creciendo. La desinformación debe seguir combatiéndose. Pero es importante cuestionar la manera en la que se está haciendo, porque parece que en ocasiones el fin está justificando los medios a costa de la objetificación y bienestar mental de las víctimas.

Como consumidores e impulsores de la causa, debemos tomarlo en cuenta y pensar en el objetivo principal de vestir al mes de octubre de rosa.

POR MARÍA MILO
IG: @MARIAAMILO
BLOG: WWW.MARIAMILO.BLOG

PAL