PASIÓN POR CORRER

Correr contra el cáncer de mama

Vale la pena dedicar esta columna a todas las mujeres que hoy están dando la batalla por su vida, y que necesitan de armas y herramientas para librar esta lucha

OPINIÓN

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Rossana Ayala / Pasión por correr / Opinión El Heraldo de México

Millones de mujeres en el mundo y en México están luchando contra el enemigo fantasma que más vidas cobra entre la población femenina del planeta y de nuestro país: el cáncer de mama. Las historias de mujeres que enfrentaron al cáncer y se volvieron guerreras para derrotarlo nos motivan y alientan a saber que ese enemigo silencioso no es invencible; pero al mismo tiempo están las cifras dolorosas que ubican a este cáncer como la principal causa de muerte de las mexicanas, junto con un dato que alarma en el Global CancerObservatory (GCO): el de mama se volvió en 2020 el de mayor incidencia en el mundo, con 11.7%de los casos totales de cáncer, desplazando al de pulmón que representa 11.6% de los diagnósticos globales.

La buena noticiaque ya todos sabíamos, pero que confirma el reporte del GCO, es que a diferencia del cáncer de pulmón, que es más letal y mata a 18% de las personas diagnosticadas, el de mama es mucho más curable y sólo alcanza un 6.9% de mortalidad entre los que reciben un diagnóstico, lo cual refuerza las esperanzas de que sí se puede vencer a este asesino silencioso de las mujeres en México, siempre y cuando se detecte a tiempo su presencia en el organismo.

Y en este mes de octubre, que nuestro país y el mundo dedican a concientizar a la población sobre la importancia de autoexplorarse, cuidarse y detectar a tiempo cualquier anomalía en las mamas que puedan desarrollar cáncer, bien vale la pena dedicar esta columna a todas las mujeres que hoy están dando la batalla por su vida, y que necesitan de armas y herramientas para librar esta lucha en la que la fuerza de voluntad y de espíritu, pero también la fortaleza física, las pueden ayudar a ganar esta guerra vital por ellas y por sus seres más queridos.

Muchas guerreras que han vencido al cáncer han dejado para otras mujeres sus experiencias y vivencias de cómo fue que sacaron fuerzas de su debilidad para sobreponerse y derrotar a la enfermedad que invadía su cuerpo. Y en muchos de esos testimonios, además del coraje, la voluntad y la resiliencia, aparece el correr y el ejercitarse como un arma poderosa contra el cáncer. Tiene mucho sentido que la actividad física sea una aliada de las mujeres en la lucha contra esta enfermedad, en la que una de las causas que la puede detonar en el organismo es el sobrepeso, la obesidad y el sedentarismo; pero también en esa misma medida, correr y ponernos en movimientopuede ayudar a prevenir el cáncer, entre otras muchas enfermedades.

Testimonios de vida y de mujeres guerreras hay muchos, pero el caso de Novlene Williams-Mills, la jamaiquina cuatro veces medallista olímpica: tres bronces y una plata, es muy inspirador. La atleta de 39 años de edad, subió al podio en Atenas, Beijing, Londres y Río con el relevo 4x400 de Jamaica. Un mes antes de Londres 2012 fue diagnosticada con cáncer de mama, sin embargo, aunque en ese momento muy pocos se enteraron de su enfermedad, logró subirse al podio y ganar un bronce. “La mayoría de la gente se hubiera rendido después de recibir una noticia como la mía”, dijo Novleneen una entrevista. 

En 2013, y después de tres intervenciones, entre ellas una mastectomía de ambos senos, Williams-Millsquedó libre de cáncer, y en 2014 volvió a las pistas; mucha gente se preguntaba por qué había desaparecido casi dos años y por qué no rendía como antes. Muy pocos sabían por todo lo que había pasado. En junio llegaron los Nacionales de Jamaica y Novlene Williams-Mills ganó la final de los 400. “Ese día me di cuenta de que podía volver a ser competitiva”. Un mes después hizo pública la enfermedad y el proceso vivido desde que fue diagnosticada. Hoy sigue compitiendo y da conferencias sobre cómo superó el cáncer de mama.

Muchas mujeres empiezan a correr después de sobrevivir a cualquier tipo de cáncer, tal vez porque ya se entrenaron en el arte de sufrir y salir victoriosas, o porque cada paso, cada meta, por modesta que sea, es una celebración de vida, En la carrera también han encontrado un camino para sentirse de nuevo dueñas de su cuerpo y para luchar frente al miedo a una recaída, pero, sobre todo, para descubrir que no están solas.

Aunque contra la carga genética no podemos hacer nada, sí podemos prevenir y controlar nuestros hábitos de vida. Los expertos afirman que hacernos cada mes una autoexploración, hacer ejercicio y alimentarse adecuadamente ayudará mucho a mantenernos sanos el mayor tiempo posible y lo mejor de todo es que, mientras lo hacemos, disfrutamos de la vida, nos sentimos bien y somos un poco más felices.

POR ROSSANA AYALA
AYALA.ROSS@GMAIL.COM
@AYALAROSS1

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