DESDE AFUERA

Migración, un debate polarizado

Los sentimientos sobre este tema tienen que ver con racismo y el miedo al desplazamiento de la actual mayoría, que se espera deje de serlo

OPINIÓN

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José Carreño Figueras / Desde Afuera / Opinión El Heraldo de México

Afirmar que la cuestión migratoria es una que divide profundamente a Estados Unidos parecería casi inútil: tanto su historia como el diario debate político muestran la profundidad y polarización de los sentimientos y de las posiciones alrededor de ese, uno de sus mitos fundacionales.

En buena medida el tema no es nuevo. Las dudas sobre la inmigración han sido y son parte del debate, incluso desde antes de su nacimiento formal como país.

Pero los sentimientos sobre migración tienen también mucho que ver con racismo y el miedo al desplazamiento en la actual mayoría, que se espera pase de grupo mayoritario a minoría dominante a mediados de este siglo.

En ese marco, un reciente reporte del Centro de Política de la Universidad de Virginia (UV) hizo notar que los votantes de Joe Biden y Donald Trump tienen visiones fuertes pero opuestas: los primeros, sobre la discriminación contra las minorías, mientras que los votantes de Donald Trump temen que la "discriminación contra los blancos" aumente significativamente en los próximos años. En ambos casos, la inmigración está en el centro de las preocupaciones.

"Los votantes de Biden están animados por preocupaciones de justicia social y racial; los votantes de Trump temen sufrir en lo personal, social, cultural y económicamente los efectos de la inmigración", precisó el estudio.

Los argumentos no han variado: no se incorporan a la sociedad y de hecho la cambian, no aprenden el lenguaje, tienen religiones diferentes, o como señaló en 1753 el venerado Benjamin Franklin, sobre los alemanes entonces recién llegados: "son generalmente del tipo más ignorante y estúpido de su propia nación".

Se puede excusar a Franklin, tanto por la época en que vivió, como por su evolución posterior y su desempeño como uno de los grandes creadores de la República estadounidense.

Lo absurdo es que más de 250 años después, esos señalamientos hayan resonado en los ataques de Trump contra los mexicanos, en 2016, y su eco se escuche ahora en las posiciones de sus seguidores.

Los votantes de Biden se identifican con combatir el racismo sistémico y abordar la diversidad racial. Pero mientras ellos dan prioridad a las preocupaciones de justicia social, los votantes de Trump están en una posición contraria.

Según el estudio de la Universidad de Virginia, de entre los 50 temas que formaron parte de una encuesta sobre intereses, los votantes de Trump están de lejos enfocados principalmente en la inmigración.

De hecho, en el análisis de la UV el debate y las partes parecen encontrarse en un punto de ruptura: para unos, la inmigración es parte de la lucha por inclusión y justicia social; para los otros, la defensa de su situación, la cultura y la sociedad en que crecieron.

Y no parece haber punto medio.

POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS.
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM 
@CARRENOJOSE1

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