COLUMNA INVITADA

El acomodo jurídico Internacional en nuestro México hoy

En los últimos lustros, nuestro orden jurídico evoluciona en el contexto del mundo, y los instrumentos internacionales de los que somos parte, son piezas fundamentales de nuestro derecho

Enrique Quiroz Acosta/ Colaborador/ Opinión El Heraldo de México
Escrito en OPINIÓN el

En medio de la evolución del mundo en interdependencia, comunicaciones y tecnología, lo queramos o no, se transforma el orden jurídico. México en muchas ocasiones ha tenido un papel protagónico en el contexto mundial. La patria es un baluarte en el ámbito de las naciones. Contamos con notables ejemplos, el tema de Cuba, durante la Guerra Fría, nuestro país dio una muestra de fortaleza y congruencia ante el mundo.

El premio Nobel García Robles logró la desnuclearización en América Latina. En el proceso jurídico del atún, México se anotó un éxito. El caso del Chamizal fue otra muestra de seriedad jurídica y diplomacia de alto nivel. El reconocimiento internacional de la Zona Económica Exclusiva y Mar Territorial fue otro logro ante el mundo.

En los últimos lustros, nuestro orden jurídico evoluciona en el contexto del mundo, y los instrumentos internacionales de los que somos parte, son piezas fundamentales de nuestro Derecho. El lugar y papel de los tratados internacionales en el sistema legal es fundamental para nuestro actuar.

Desde los años 80, con el impulso de brillantes juristas como Mario de la Cueva y Jorge Carpizo, aprendimos que son elementos del “bloque constitucional” integrado por la Constitución, los tratados internacionales y las leyes constitucionales (en el caso de éstas, sólo aquellas que por mando Constitucional desarrollen la propia Constitución). Dicho bloque se ubica por arriba de las leyes federales y estatales.

El pleno de la Corte así lo reconoció el 11 de mayo de 1999 (amparo en revisión 1 475/98) y el 13 de febrero de 2007 (amparo en revisión 120/2002). En materia de Derechos Humanos, la evolución es contundente. A partir de junio de 2011, es parte de nuestro régimen constitucional, la “interpretación conforme” en virtud de la cual se debe privilegiar el tratado internacional, la mayor protección de derechos fundamentales.

México cuenta con miles de instrumentos internacionales que integran nuestro “bloque constitucional” y, por lo tanto, con mayor jerarquía respecto de las leyes federales y las locales. No existe duda de que nuestro país, ante otras naciones, debe hacer que se respeten los instrumentos internacionales de los que somos parte y actuar en congruencia con nuestro régimen constitucional y darle ponderación adecuada en la realidad a los tratados para otorgar certidumbre y coherencia a nuestro pueblo en favor de cada ser humano. 

Habrá que estar atentos a la interpretación de los propios instrumentos internacionales y ser firmes y objetivos en la aplicación del orden jurídico. Todo ello es un reto en nuestro entorno mundial. Avancemos ante el mundo con autoridad.

POR ENRIQUE QUIROZ ACOSTA 
ABOGADO Y COLABORADOR