COLUMNA INVITADA

Triste tercer trimestre

Banxico calcula una caída de la economía de 8.9% y una triste recuperación de 3.3% el próximo año

OPINIÓN

·
Vanessa Rubio/ Colaboradora/ Opinión El Heraldo de México

“Prevalece una alta incertidumbre”, señala el Banco de México en su Tercer Informe Trimestral.

La reactivación económica requiere: 1) Fomentar condiciones para atraer inversión. 2) Mejorar el clima de negocios en el país y la percepción que del mismo tienen los inversionistas. 3) Reducir la incertidumbre económica interna. Sí, interna, concluye claramente Banxico.

Nuevamente, llamados claros al gobierno mexicano para poner la casa en orden. El entorno internacional no lo podemos controlar, el doméstico sí.

El instituto central calcula una caída de la economía mexicana de 8.9 por ciento este año, una triste recuperación de 3.3 por ciento el año entrante (dado el enorme desplome esperado para 2020) y un crecimiento de 2.6 por ciento en 2022.

Con la caída acumulada de 2019 y 2020 -superior a 9 por ciento- sumado al hecho de no haber inyectado recursos fiscales para minimizar la profundidad de la crisis, se está sacrificando crecimiento potencial, por lo que muy probablemente este gobierno no vea crecimiento económico alguno durante todo el sexenio.

De 2012 a 2018 se creció en promedio 2.5 por ciento, de 2006 a 2012 1.7 por ciento y de 2000 a 2006 2 por ciento.

Al inaugurarse el tercer año de este gobierno, tenemos un crecimiento de -4.6 por ciento promedio.

No crecer en todo un sexenio es sacrificar los planes de avance que hubieran existido.

Cualquier dejo de mejora será anecdótico frente a la catástrofe de las previsiones de la CEPAL: este año el porcentaje de población en pobreza extrema aumentará de 11.1 por ciento a 17.4 por ciento, y la pobreza moderada pasará de 41.9 por ciento a 49.5 por ciento. Es una tragedia por donde se le vea.

En vez de avanzar sobre lo logrado y trabajar en las enormes carencias que aún existen en México, se habrán generado más carencias y menos acceso a derechos sociales como la alimentación, la salud, la vivienda y la seguridad social.

La caída podría ser menor y las expectativas mejores, si la inversión en nuestro país tuviera más certidumbre. Pero en lugar de que la iniciativa privada trabaje de manera constante conforme a las normas establecidas, ahora sus proyectos tienen que ser aprobados, caso por caso, y anunciados en una conferencia mañanera. Y las inversiones realizadas y programadas tienen reveses de reglas en los sectores de infraestructura y energía.

La misma Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) espera este año la pérdida de un millón de empleos en México, mientras que en el trimestral el Banco de México la calcula entre 700 mil y 800 mil. Triste trimestre. En 2024 no podremos decir que todo fue culpa de un virus.

POR VANESSA RUBIO
EX-SUBSECRETARIA DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO
@VRUBIOMARQUEZ