SIN FILTROS

Como el perro de las dos tortas

Cada vez más y con mayor frecuencia, las instituciones gubernamentales implementan diversas estrategias a favor del medioambiente

María Milo / Sin Filtros / Opinión El Heraldo de México
Escrito en OPINIÓN el

Ya se han puesto en funcionamiento medidas para la reducción de los viajes contaminantes, mejoramientos en la tecnología para reducir las emisiones, y la prohibición del plástico de un solo uso; sin embargo, la paridad en los puestos políticos y legislativos sigue siendo un tema sensible y mal visto por algunos.

Desde 1992, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, reconoció que el desarrollo sostenible no podrá ser alcanzado sin que exista una igualdad de género. Apoyar e impulsar la justicia de género, proteger los derechos humanos de las mujeres, y valorar sus capacidades sería abrirle las puertas al manejo ético de las cosas, entre estas el de los recursos naturales. Así mismo, el enfoque de género ofrece soluciones mucho más personalizadas que pueden potencializar la productividad y conservación de los ecosistemas a largo plazo.

La ex Directora General y Presidenta del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, Naoko Ishii, asegura que “si no identificamos y corregimos las cuestiones de género, los proyectos medioambientales podrían ampliar y perpetuar la brecha”.

A lo largo de los años se ha identificado que las mujeres se ven mayormente afectadas por la escasez de agua, combustible y degradación de las tierras debido a que son las que se encargan de las tareas domésticas que prescinden de estos recursos. Son las que mayormente se ven amenazadas por el cambio climático cuando tienen que abandonar sus hogares y desplazarse, pues en gran parte terminan en redes de trabajos forzados y esclavitud. Debido a lo anterior, la mujer es mayormente consciente sobre el medio ambiente. Sus aportaciones conducirían a una gestión mucho más efectiva y eficiente de los recursos naturales.

Es una realidad que las ciudades que habitamos fueron construidas por y para hombres, dejando de lado las consideraciones y necesidades del otro 50% de la población; y una ciudad que se inclina a reforzar la desigualdad de género, tiende a empeorar el cambio climático. Si queremos revertir el deterioro del medio ambiente, si queremos contribuir con soluciones para  la emergencia del cambio climático, se debe respetar, valorar, aceptar y dignificar a la mujer no solo en la calle, sino también dentro de la política y las leyes.

Es necesario adoptar medidas que verdaderamente puedan transformar los paradigmas del poder masculino bajo los que se rigen las instituciones y los sistemas. Tener la perspectiva de ambos géneros en los proyectos, garantiza un mejor conocimiento de las necesidades de hombres y mujeres

Es evidente que el país ya está cambiando sin el permiso de nadie, lo único que deben hacer los partidos y las personas que se encuentran en el poder, es proteger el derecho de México a cambiar y evolucionar. Ya no podemos seguir bajo los patrones de una ideología obsoleta. 

La incorporación de la paridad en la política y las leyes, permitiría abrir las puertas para evaluar las problemáticas del medioambiente y la desigualdad de género bajo las bases del bienestar, la igualdad, la pobreza y la eficiencia. De no ser así, se desaprovecharían grandes conocimientos y potencial, dejando al país como al perro de las dos tortas. Como dice Caroline Lucas “la diversidad es la clave de la resistencia y la supervivencia”.
 

POR MARÍA MILO
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