COLUMNA INVITADA

"Los refugiados en el Derecho, hoy"

El Liberalismo Social es nuestro modelo constitucional, al cual contribuyeron, entre muchos, también los españoles, que huyeron de un régimen autoritario

Enrique Quiroz Acosta/ Colaborador/ Opinión El Heraldo de México
Escrito en OPINIÓN el

Con motivo de la guerra civil española y gracias a la disposición y política solidaria de Lázaro Cárdenas del Río, México recibió a muchos y muy diversos españoles que con respeto y cariño se les reconoce desde entonces como “los refugiados”.

Con el paso de los años y décadas se reconocen muy diversas aportaciones a nuestra nación. Desde las panaderías, pasando por el futbol (panbol), moteles, cantinas, restaurantes y una pléyade de intelectuales que vinieron a enriquecer la cultura y la educación en general de nuestro país.

No es motivo de estas líneas destacar a muchos de los cientos de intelectuales destacados, pero es muy claro que las humanidades, particularmente la Universidad Nacional Autónoma de México fue sede y bastión del fortalecimiento del conocimiento universal con grandes aportaciones de los refugiados.

En el campo de la ciencia y sociología jurídica y política, es de destacarse, sólo a manera de ejemplo a Castillo Larrañaga (Derecho Procesal) Luis  Recasens  Sichés (Sociología Jurídica)y Manuel Pedroso (Derecho Constitucional). De este último, destacaría que durante todo el curso, amén de sus lecciones, pedía tres lecturas: El Contrato Social de Joan Jacob Rousseau; El Príncipe de Nicolo Maquiavelo y El espíritu de las Leyes del Barón de Montesqueau.

No es casual. Ni tampoco que sigan siendo directriz en el Estado de Derecho y la ciencia política contemporánea.

Esa dialéctica a la que se refiere Carpizo entre Norma y realidad política es resultante del Estado Liberal que en nuestra patria evolucionó al Liberalismo Mexicano y su resultante: Estado Social de Derecho. Pero cómo ¿Liberalismo y además social ?  Sí. Es nuestro modelo constitucional al cual contribuyeron entre muchos, también “los refugiados” a forjar. Muchos descendientes y discípulos de ellos hoy militan en la izquierda, lo cual no resulta extraño y su rebeldía, si es el caso tampoco. Si ese Estado Social de Derecho contribuyó a disminuir la pobreza, a integrar en alguna medida a los desprotegidos y marginados a la evolución.

Si esa filosofía logró, en alguna medida, conciliar libertad con equidad o, por lo menos, tiende a ello, no sería despreciable que asomaran su mirada a aquello a lo que contribuyeron tan notables “refugiados” para alcanzar la justicia social.

Hoy, aquellos grandes refugiados estarían muy dignamente representados por aquellos que abrevaron del espíritu y sabiduría de quienes vinieron huyendo del régimen autócrata, de la dictadura, de la soberbia, del autoritarismo. Todo ello, nos enseñaron, requiere de buenas intenciones, sí, pero en un Estado Social de Derecho.

POR ENRIQUE QUIROZ
*ABOGADO Y COLABORADOR