'Los que se cuidan' VS. 'Los que les vale'

La división social, con respecto a las formas de actuar y de relacionarse durante el pico más alto del COVID-19

'Los que se cuidan' VS. 'Los que les vale'
María del Mar Barrientos / Molti Diversi/ Opinión El Heraldo de México

Llevamos 10 meses en medio de una pandemia, en donde la forma de tomar medidas preventivas y de sociabilizar con respecto al COVID genera discusión. Se hacen más evidente que nunca las diferentes reacciones de los seres humanos en circunstancias de adversidad, y con esto, vienen las divisiones sociales y hasta las agresiones de una persona a otra por no estar de acuerdo con las acciones que se toman.

Muchas fiestas, con cientos de invitados, personas embarazadas asisten a eventos muy concurridos, y en bodas hasta bailar en la pista sin tapabocas, viajes a playas donde hacen fiestas interminables, reuniones al por mayor, en fin. Sin el afán de emitir un juicio de valor, lo cierto es que en el mayor pico de COVID-19 en México, no sólo el tema de la salud física es lo inquietante, sino el de la mental, el del odio y agresión que se genera entre “los que si se cuidan” y a los que “les vale”. ¿Cuántas amistades o relaciones amorosas llegarán a su fin después de esto? Si no es que ya lo hicieron.

Basta ver las redes sociales, que evidencían este comportamientos. Mucha gente “presumiendo” sus planes, sus viajes y sus fiestas. Y otros cuantos atacando y “ventilando” la irresponsabilidad de aquellos a los que “les vale”. ¿El resultado? Un discurso de odio social, que está a la orden del día, en redes sociales, una lucha entre los que están encerrados y los que sí salen, un ambiguo discernimiento entre lo que está bien o no hacer y las actividades que son necesarias o no, desde el punto de vista de quien las hace. Seguramente habrán visto en Instagram cuentas evidenciando a otras, o gente reaccionando negativamente a instastories de otros usuarios. Y hasta personas juzgando a otras, ya sea porque no se cuidan o porque son unos “freaks” y exagerados del COVID-19. Entre que son peras o son manzanas, lo cierto es que todos nos odiamos a todos.

Respecto a los que se van a juntar en Navidad, que qué mal, los que no se juntan, que qué exagerados son. Todo concluye en el mismo punto que es el siguiente: la sociedad ha actuado como si lo que cada individuo hace es ley, y por ende, no es permitido ningún otro comportamiento que no sea el propio, lo que provoca una lucha de poder constante y un ecosistema dividido.

Probablemente, el estrés viene de que por primera vez en la vida muchos se dieron cuenta de que lo que hacen afecta a todos, y eso les quita libertad. Ese valor que muchos dábamos por hecho y que no teníamos ni que cuestionarnos.

Pero ante el miedo a la muerte, que es lo que representa el COVID-19 pareciera que todo se vale, y que a través de agredir a los demás, estamos sacando ese temor por el peligro constante a la enfermedad.

Sí apoyo la teoría de no salir, de cuidarse lo más que se pueda, de sólo ir a algún lugar si es absolutamente necesario y de no ir a eventos. Pero también apoyo la no violencia, desapruebo la agresión y el uso de las redes sociales para fines de odio y generar polémica y sermón que sólo nos hacen retroceder como sociedad.

Ese discurso de que “saldremos siendo mejores personas después de esta crisis”, creo que está en duda y en completo riesgo. Mientras tanto, seguimos en la lucha constante entre los que se cuidan y los que les vale.

 

POR MARÍA DEL MAR BARRIENTOS
 MARIMAR.BARRIENTOS@ELHERALDODEMEXICO.COM
@MARIMARBAT


Compartir