CAPRICHOS MILLONARIOS

La voz en la moda de Lady Di y Margaret Thatcher

El estilo personal es un reflejo de nuestro mundo interior, es un código de comunicación muy certero que emite mensajes de quienes somos realmente

Brenda Jaet / Caprichos Millonarios / Opinión El Heraldo de México
Escrito en OPINIÓN el

“La moda es un reflejo de lo que vive la sociedad”, dice Gilles  Lipovetsky en su libro  El imperio de lo efímero: la moda y su destino en las sociedades modernas, Compactos/Anagrama, 1987. Si eres uno de los miles de fans que está viendo la más reciente temporada de The Crown  te darás cuenta del papel tan importante que juega el vestuario para ilustrar momentos históricos, estados de ánimos, personalidades y sentimientos.

Y es que el estilo personal es un reflejo de nuestro mundo interior, es un código de comunicación muy certero que emite mensajes de quienes somos realmente.  Ya conocemos la historia de Lady Diana Spencer, quien se convirtió en un ícono de moda. Se ve cómo, a través de su historia, encontró su voz a través de su estilo. Ella fue evolucionando, madurando y sintiéndose cómoda en su propia piel.  Así fue como su elección en indumentaria iba cambiando.  De ser una niña ingenua, temerosa y “común”, nació  una mujer dueña de sí, carismática, sofisticada, conocedora y segura de sí misma.

Margaret Thatcher es otro caso interesante.  La primera  mujer primer ministro en la historia de Reino Unido. Obsesionada con su apariencia, muy femenina, pulcra, perfecta, con mucha atención al detalle. Todo esto congruente con su forma de ser en la vida personal, laboral y pública.  Hay una escena en donde ella plancha su blusa.  ¡Eso comunica tanto!  Margaret conocía la  importancia de su imagen y no era algo que dejaría en manos de alguien más, ¡eso NO se delega! Tu imagen te representa y permea en todo lo que haces.

Puede ser una herramienta muy valiosa que juega a tu favor.  Siempre impecable en peinado, calzado, accesorios y maquillaje. Thatcher puso de moda el power dressing de las mujeres que incursionaron en áreas laborales en donde eran minoría, y su vestimenta las ayudaba a  tener esa seguridad que necesitaban y a establecer ese aplomo y lenguaje de profesionalismo. Ella también evoluciona en sus looks, aunque siempre en la misma línea clásica y en tonalidades azules. En un principio se muestra vulnerable, y a medida que va tomando fuerza va haciendo en su indumentaria una especie de armadura con hombreras, moños grandes, como si estuviera usando uniforme de guerra, y una protección.

Dos personajes clave en la historia de la moda femenina. Con la experta realización de vestuario de The Crown es que esto queda claro y  se puede apreciar. Ellas son el claro ejemplo de que se puede ser fuerte, poderosa y combatir en la misma cancha que los hombres viéndote espectacular.

POR BRENDA JAET
COLABORADORA
@BRENDAJAETK