CDMX

A 12 años de la tragedia en Balderas: el oscuro día de la balacera en el Metro

El 18 de septiembre de 2009, un hombre disparó a quemarropa dentro del Metro en una de las escenas más violentas que han quedado grabadas en la Ciudad de México

NACIONAL

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El atacante hirió a 10 personas y mató a dos hombres (Foto: Cuartoscuro)

El 18 de septiembre de 2009, el reloj del metro Balderas marcaba las 17:14 horas, mientras el andén dirección Indios Verdes se atiborraba de pasajeros a la espera del tren. Al fondo, un hombre comenzó a pintar las paredes hasta que Víctor Manuel Miranda Martínez, un policía adscrito al Sistema de Transporte Colectivo (STC), confrontó al individuo sin pensar que desataría una tragedia sin precedentes. 

El sujeto portaba camisa guinda y pantalón de mezclilla. De la confrontación al forcejeo pasó sólo un momento y del forcejeo a los disparos se contaron nueve segundos. Luis Felipe Hernández Castillo, de 38 años, sacó un arma y disparó seis veces al agente que tenía enfrente. El pánico se desató. 

Algunos pasajeros corrieron para ponerse a salvo y otros entraron al convoy que llegó a la estación. El hombre continuó disparando. El andén se despejó. Las cámaras del metro captaron al atacante apuntando con la pistola, mientras otro hombre, identificado como Esteban Cervantes Barrera, se lanzó sobre el homicida. 

El pasajero intentó someter al atacante, pero este logró sobreponerse a la embestida y le disparó. El hombre no se quedó quieto e intentó detenerlo de nuevo en al menos cinco ocasiones. Cervantes Barrera cayó y se levantó para intentar frenar al homicida, pero cada intento fue respondido con una bala. Finalmente, Hernández Castillo apuntó a la cabeza y le quitó la vida. 

Para ese momento, más elementos de seguridad del STC ya habían sido notificados de la situación y se congregaban protegidos detrás de las paredes. Era tarde, dos cuerpos yacían en el piso del andén. 

(Foto: Captura de pantalla/Twitter)

Hernández Castillo tuvo el control de la estación por al menos nueve minutos. Algunos testimonios revelaron que gritaba supuestas consignas contra el gobierno, mientras que otros aseguran que eran frases religiosas. Al quedarse solo frente al tren, el hombre tomó su mochila del piso y entró a un vagón del metro. Desde ahí disparó al aire varias veces y amenazó a quienes se resguardaban al interior del convoy. 

Los policías judiciales que llegaron al lugar enfrentaron al homicida con el arma recién cargada. Tras someterlo, Hernández Castillo fue trasladado a una patrulla que lo llevó al Hospital Rubén Leñero para ser atendido por una herida superficial de bala y más adelante fue sentenciado a 151 años y ocho meses de prisión. 

Las autoridades encontraron 15 casquillos percudidos en el lugar y el marcador que usó el atacante para pintar las paredes, mientras las cámaras de seguridad de la estación registraron una de las escenas más violentas que han tenido lugar en el Metro de la capital, donde hubo dos muertos y al menos 10 personas heridas.