Campeche vuelve a las aulas entre gel y cubrebocas

Alumnos de escuelas rurales retomaron actividades escolares presenciales, con medidas sanitarias estrictas, para evitar contagios

Campeche vuelve a las aulas entre gel y cubrebocas
Sólo cuatro alumnos reciben por turno la asesoría del maestro, para evitar contagios. Foto: Daniel Turriza

En punto de las ocho de la mañana, Kevin cruzó la puerta de su escuela. Hacía más de un año que no estaba en su banca, pero ahora fue distinto llegar ahí: traía un cubrebocas y una careta; los nuevos útiles escolares. 

En la entrada del salón, el maestro Santiago Chan Ucán le puso gel antibacterial por segunda vez; la primera, fue en al llegar al plantel en la comunidad maya de Montebello, en Hecelchakán, una de las primeras en reiniciar las clases presenciales.

Al igual que Kevin, que cursa segundo año de primaria, cinco mil 972 niños de nueve municipios de Campeche regresaron a las aulas presenciales este lunes bajo estrictas medidas sanitarias para evitar contagios de la COVID-19. 

Padres de familia, maestros y personal de la escuela colaboran para que los planteles cumplan al 100 por ciento con las normas de higiene. “Me siento bien”, así resumió Natalia su gusto por volver a la escuela. Ella es uno de 12 niños que atienden por día, en turnos de cuatro niños cada hora y media, para evitar aglomeraciones.

De acuerdo con el subdirector de Educación Básica de la Secretaría de Educación estatal, Jorge Manuel Lazo Pech, 137 planteles abrieron sus puertas en los municipios de Campeche, Champotón, Calakmul, Candelaria, Escárcega, Ciudad del Carmen y Palizada.

El funcionario reconoce que la conectividad por internet sigue siendo un dolor de cabeza para las autoridades locales.

En un recorrido de El Heraldo de México, se pudo observar que estas escuelas rurales cumplieron al pie de la letra los tres filtros antes de entrar al salón de clases: el primero de casa, en el que los padres de familia se encargan de vigilar que los niños se laven las manos y porten el cubrebocas y la careta.

Dentro de los salones, las bancas están separadas y el profesor se acerca para aclarar las dudas con confianza: todos los maestros ya están vacunados en la entidad.

“No es lo mismo estudiar con los maestros que dar clase. Gastaba en recargas para las clases en línea”, aseguró Nelsi Margarita, madre de uno de los menores que ayer retomó su camino a la educación. 

POR DANIEL TURRIZA

dza


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