FELIPE DE EDIMBURGO

Felipe de Edimburgo, un príncipe odiado por muchos; estas fueron sus polémicas

En su país, la izquierda tachó a Felipe de Edimburgo en múltiples ocasiones de racista y muchos lo recordarán por sus polémicas.

MUNDO

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Siempre fue un personaje envuelto en escándalos. Foto: Especial.

A la edad de 99 años, Felipe de Edimburgo falleció entre el odio y el amor de muchas personas. Su figura causaba división, hubo quienes veían al compañero y consejero de la Reina Isabel II del Reino Unido y otros lo recordarán por sus polémicas y sus ideologías ultraderechistas.

En su país, la izquierda lo tachó en múltiples ocasiones de racista, pero los partidos conservadores decían que era un librepensador de corrección política. Sin embargo, siempre dio de qué hablar. Hoy, recordaremos cuáles fueron sus “metidas de pata” más famosas.

Era un xenófobo 

El duque de Edimburgo consideraba que todo lo extranjero es raro y probablemente inferior. O catalogaba a la gente con viejos estereotipos y pensaba que los chinos destacan por sus ojos rasgados, los escoceses son borrachos, los nativos de Nueva Guinea son caníbales, los caribeños son piratas y que los aborígenes australianos se matan a flechazos. Sin embargo, siempre le echaban en cara que él nació en Grecia y tiene sangre danesa y alemana.

Nunca supo tener la boca cerrada

Se le recuerda por frases fuera de lugar que incomodaban a las personas, estas son unas cuantas:

  • En 1967 aseguró: "Me gustaría ir a Rusia mucho, aunque los cabrones asesinaron a la mitad de mi familia". 
  • Dos años después, al hablar de las finanzas de la familia real mencionó: "Vamos a entrar en números rojos el año que viene, probablemente tendré que renunciar al polo". 
  • En 1981, durante la recesión, reflexionó: "Todo el mundo estaba diciendo que debemos tener más tiempo libre. Ahora se quejan de que están en el paro". 
  • Durante un viaje a Kenia en 1984 al aceptar una estatuilla de manos de una mujer, preguntó: "Eres una mujer ¿no?".
  • Durante una visita al Hospital Dunstable, en Luton (norte de Londres), saludó al personal médico y al hallarse delante de una enfermera filipina le dijo: "Filipinas debe estar medio vacío porque estáis todos aquí trabajando".
  • Durante una recepción al papa Benedicto XVI en Escocia, y después de observar que el líder laborista escocés llevaba una corbata de cuadros escoceses, Felipe de Edimburgo preguntó a la conservadora Annabel Goldie: “¿Tú también llevas bragas hechas de eso?”.
  • En una fiesta organizada en Londres por la oficina de la Commonwealth le preguntó a un afrodescendiente: “¿De qué exótico lugar del mundo procede usted?”. El interlocutor, que resultó ser lord Taylor de Warwick, le respondió: “Soy de Birmingham”.

Siempre fue un infiel 

Entre octubre de 1956 y febrero de 1957 se comenzó a rumorar sobre supuestas infidelidades, que siempre han sido desmentidas por sus amigos. 

Se le vinculó a mujeres como Daphne du Maurier, casada con un hombre que trabajaba en la oficina del príncipe; Hélène Cordet, su amiga de infancia y madre de uno de sus ahijados; Pat Kirkwood, una de las artistas más bellas y reputadas en Londres. Se desempeñaba como actriz de teatro, bailarina de cabaret, actriz en radioteatros e incluso relatora de la BBC. Así como con Malena Nelson, mujer que conoció en argentina en 1962. Se cree que no sólo fue infiel con ellas, pero nunca hubo pruebas.

msb