Niños y pandemia: Conoce 3 señales para detectar si tu hijo sufre una afectación emocional

Esto sería como resultado de situaciones como son el propio distanciamiento, cambios de rutina en casa o el clima emocional al interior de su familia derivado del confinamiento.

Niños y pandemia: Conoce 3 señales para detectar si tu hijo sufre una afectación emocional

Tras más de un año de que niñas y niños se encuentren bajo distanciamiento social como medida prevención de contagio de COVID-19, es posible que algunos puedan presentar alguna afectación emocional resultado de situaciones como son el propio distanciamiento, cambios de rutina en casa o el clima emocional al interior de su familia derivado del confinamiento.  

Verónica Alférez, psicoterapeuta y cofundadora de Seguridad Afectiva y Vínculos, A.C. (SAVIN) comenta que “en el caso de niñas y niños en primera infancia, es decir entre los 0 y 6 años de edad, es importante que aprendamos a observar sus conductas para poder deducir si hay algún cambio, tener claridad sobre si ocurría antes o no, incluso si se presenta de manera más intensa, frecuente o aguda”.

¿Cuáles son algunas señales que puedes identificar?

La experta explica que es necesario saber que las personas, sin importar la edad, tenemos conductas internalizantes y externalizantes. Las del primer tipo son más difíciles de detectar ya que no se manifiestan con la misma claridad que las externalizantes, sin embargo, esto no indica que no exista algún tipo de afectación, y en el caso de niñas y niños entre 0 y 6 años es importante prestar atención de manera puntual a 3 aspectos:

1. Control de esfínter: De manera concreta, si hay un retroceso en esta fase. 

2. Sueño: Es preciso saber si de acuerdo a su edad y rutina de descanso, hay cambio en el número de horas, así como si logra o no tener sueño reparador.

3. Apetito: Hay que detectar si deja la comida, si expresa no tener apetito, o por el contrario busca comer más cantidad o con mayor frecuencia que lo habitual. 

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), las niñas y los niños pueden responder al estrés de diversas formas, por ejemplo, mostrándose más dependientes, preocupados o enfadados, encerrándose en sí mismos o con pérdida del control de esfínter, y recomienda a las mamás y papás:

1. En la medida de lo posible, hay que dedicarles tiempo para el juego y la relajación. 

2. Es importante tener rutinas y respetar los horarios. 

3. Mostrar comprensión ante las reacciones de sus hijas e hijos, escuchar y estar atentos a la manera en la que expresan sus preocupaciones y ofrecerles amor y atención.

4. Las niñas y los niños necesitan el amor y el cuidado de los adultos en los momentos difíciles. Es fundamental dedicarles tiempo y atención. 

5. Hay que escucharlos, hablarles con amabilidad y tranquilizarles cuando sea necesario.

La especialista comenta que con niñas y niños en primera infancia es a través del juego y no de manera directa, que las mamás, papás y cuidadores como abuelas, tíos o tías que pueden conocer qué es lo que siente y qué es lo que les ocurre. “De acuerdo a su edad, las actividades que se pueden realizar son infinitas, dibujar, modelar con plastilina o masa, colocar piezas para construir torres; esto permite que el tiempo que pasen jugando, conociéndose y compartiendo ese espacio es de gran valor para su ejercicio de crianza, además de que les permitirá conocer sus estados de ánimo y la manera en la que los expresan para detectar cambios significativos”. 

Para finalizar, Verónica Alférez recomienda que, si perciben cambios de conducta en las niñas o niños en casa, es necesario que las mamás, papás o cuidadores se acerquen a su médico o pediatra, o bien a instituciones u organizaciones para recibir acompañamiento y asesoría para la atención y cuidado de la salud emocional de sus hijas e hijos, ya que los primeros años de vida son de manera especial, fundamentales para su desarrollo y bienestar futuros. 

Líneas de orientación y ayuda emocional

Emergencias 911

Programa de Atención Psicológica a Distancia de la Facultad de Psicología de la UNAM 55 5025 0855

mgm


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