Cuando leo, cuando escribo: Una mirada a las prácticas lectoras de los estudiantes universitarios

Un sondeo realizado hace dos años arrojó un dato para celebrar: a la mayoría de los jóvenes, de nivel bachillerato y licenciatura, les gusta sumergirse en un libro

Cuando leo, cuando escribo: Una mirada a las prácticas lectoras de los estudiantes universitarios
Universitarios. Fotos: cortesía Universo de Letras, UNAM.

Desde sus inicios, la UNAM y los distintos espacios de investigación e innovación docente tienen un gran interés por el tema de la lectura y de la escritura, razón por la cual, el fomento a la cultura escrita ha sido un eje transversal de diversos programas. En congruencia, hace seis años surgió desde la Coordinación de Difusión Cultural el Sistema Universitario de Lectura Universo de Letras, que, junto con otras acciones vinculan al arte, la escritura y la literatura.

En 2019 el Sistema Universitario de Lectura cumplió cinco años y encontró en la elaboración de una encuesta sobre prácticas de lectura y escritura la forma de ver un rostro más horizontal y activo de la lectura respondiendo a preguntas como: ¿Qué les pasa a los jóvenes cuando leen? ¿Qué relación establecen con los libros, otros lectores y la lectura en general? ¿Qué papel tiene la escritura en sus vidas?

El resultado de esta encuesta es el libro Cuando leo… Cuando escribo…

Para el diseño de la encuesta, se revisaron estudios que fueron considerados para retomar algunas de las preguntas que se incluyeron y sus variables de respuesta.

A finales de 2018 se realizó una prueba piloto a 40 estudiantes. Durante abril y mayo se aplicó el cuestionario definitivo a mil 479 estudiantes divididos en dos niveles: bachillerato y licenciatura en planteles de Ciudad Universitaria y Facultades de Estudios Superiores. La encuesta se aplicó a estudiantes al azar y los encuestadores se ubicaron en pasillos, cafeterías y áreas verdes.

Entre los datos podemos mencionar que a más de la mitad de la población (54 por ciento) le gusta mucho y bastante leer, en contraste con 1 por ciento al que no le agrada nada leer y 7 por ciento al que le complace poco. Con esto comprobamos que a la mayoría de los jóvenes les gusta e interesa la lectura, lo que consideramos, es un dato para celebrar.

Universitarios. Fotos: cortesía Universo de Letras, UNAM.

En cuanto a las razones que estimulan a los jóvenes a leer se identifica en primer lugar el estudio, con 55 por ciento, y en segundo, el gusto, con 26 por ciento. Entre la población de licenciatura las personas que leen por razones de estudio aumentan. En bachillerato, la lectura por estudio es de 49 por ciento, mientras que, por gusto, de 32 por ciento.

22 por ciento de los jóvenes aseguró seguir las recomendaciones de sus profesores, esta confianza sólo es superada por las recomendaciones hechas por amigos, a las que les dan una importancia de 33 por ciento. Esto refleja que en las relaciones de amistad hay un núcleo importante para la práctica lectora y que entre pares se comparten los libros y lo visto.

Al abordar su historia de lectura encontramos un hallazgo relevante, la encuesta nos dice que crecer en un hogar lector, donde hay libros y se lee en voz alta a los pequeños, no es determinante para cultivar el gusto por las letras. Ya que a 49 por ciento de los jóvenes a los que no se les leía de pequeños, reportan que les gusta mucho o bastante esa práctica.

Al hablar de formatos, encontramos una distinción entre las preferencias; los encuestados prefieren leer en formato impreso: novelas, 36 por ciento; cómics o mangas, 21 por ciento; cuentos, 20 por ciento. En formato digital: noticias, 72 por ciento; artículos y blogs, 68 por ciento; reseñas de cine, 49 por ciento; música, literatura, tips, consejos y ciencia, cada una con 37 por ciento, y ensayos, 26 por ciento.

Destacamos que esta pregunta permitía respuestas múltiples. Cabe resaltar que la poesía es el género más equilibrado, ya que se lee con la misma frecuencia de forma digital o impresa:19 por ciento.

Podemos hablar de una alternancia de formatos con base en los gustos particulares y materiales de lectura. La comunidad estudiantil recurre a mecanismos de bajo costo en el formato digital y adquiere libros impresos de forma directa.

En la encuesta hubo un apartado que exploró la percepción de los jóvenes al momento de leer, algunas de esas ideas se registraron.

Universitarios. Fotos: cortesía Universo de Letras, UNAM.

Cuando leo… “Soy yo mismo y alguien más, me transporto a un universo diferente”.

Ese apartado encontró su espejo cuando pedimos que nos compartieran sus experiencias de escritura. Cuando escribo… “Expreso lo que siento y creo mundos nuevos”. “Siento que libero alguna parte de mí y la dejo para alguien más”.

40 por ciento de los encuestados afirmó escribir a partir de lo que lee, y entre las razones para escribir se encuentran: 77 por ciento para sus clases, porcentaje que en licenciatura sube a 80 por ciento; 55 por ciento para expresar emociones o pensamientos, y 42 por ciento para comunicarse.

Identificamos que 56 por ciento de la población no comparte con nadie lo que escribe, 26 por ciento lo comparte con sus amigas o amigos, 12 por ciento lo sube a alguna plataforma digital y 10 por ciento lo comparte con sus padres. Otro de los puntos a destacar es que, a pesar de la familiaridad de la escritura, los jóvenes no se identifican como escritores.

Los resultados obtenidos ponen en perspectiva las acciones realizadas y establecen nuevos retos, entre los cuales destacan:

• Proponer espacios de lectura independiente, fomentando que los jóvenes recuperen sus tiempos de lectura.

• Incrementar la oferta de talleres de escritura, presenciales y en línea, que permitan que los jóvenes desarrollen un concepto de autoría y se apropien de una cultura escrita.

• Siendo preponderante la figura del profesor para la elección de sus lecturas, es conveniente generar espacios de actualización docente y programas de formación, que destaquen el papel del maestro-mediador de lectura.

• Resulta significativo apoyar las experiencias de lectura en entornos digitales, que puedan reforzar y potencializar las lecturas en formato físico.

• Tomando en cuenta que los jóvenes tienen mucho que dar a conocer a través de la escritura, es importante destacar el valor de la creación, la gestión y la autopublicación, con lo que se reforzará la cultura escrita.

Portada del libro Cuando leo… Cuando escribo… Encuesta sobre prácticas de lectura y escritura de la comunidad estudiantil de la UNAM; coordinadora, Imelda Martorell Nieto. Cortesía: Universo de Letras, UNAM

Cabe destacar que los resultados presentados aquí son sólo una parte y que la información recabada puede analizarse realizando cruces de resultados que los estudiosos consideren significativos. La base de datos puede consultarse en el sitio www.universodeletras.unam.mx.

Por Imelda Martorell Nieto

avh 


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