Casa del Lago UNAM lleva poemas al cielo

Los versos de cuatro poetas latinoamericanos se dibujarán en el cielo nocturno de la Ciudad de México

Casa del Lago UNAM lleva poemas al cielo
Skylights. pionera en el desarrollo de proyectos de este tipo. Foto: Especial

En medio de la emergencia sanitaria por COVID-19, Casa del Lago UNAM lanzó el proyecto “Escrituras en el cielo”, que, inspirado en “La vida nueva”, del chileno Raúl Zurita –acto performático que realizó en 1982 y que consistió en dibujar con el humo de avionetas, quince versos de un poema–, busca brindar un respiro a los habitantes de la cotidianidad pandémica.

De acuerdo con Cinthya García Leyva, directora del Centro Cultural, el espectáculo nocturno podrá apreciarse desde cuatro puntos distintos de la Ciudad de México, durante cuatro noches de abril y mayo.

“‘Escrituras en el cielo’ contará con la participación de cuatro autores como Maricela Guerrero, Ruperta Bautista, Luis Felipe Fabre y Raúl Zurita, quienes crearon un poema en función de las luces y el tiempo que puede permanecer un dron en el cielo”, contó García Leyva.

 “La luz de un dron equivale a un píxel y cada palabra tiene de 5 a 7 pixeles, por lo que los autores crearon un poema con base en las exigencias que la tecnología les impuso”, dijo.

Sobre las características de los drones que realizan el espectáculo nocturno, la empresa mexicana Skylights. pionera en el desarrollo de proyectos de este tipo, explicó que es necesaria la utilización de 50 drones cuadcopteros, los cuales, se operan a través de un piloto en comando que se encarga de monitorear en tiempo real que todos los vehículos aéreos no tripulados se encuentren estables dentro de sus parámetros.

En cuanto a la altura que deben alcanzar, la compañía y la directora de Casa del Lago explicaron que oscila entre los 120 metros sobre el área de despegue, para que estos no interfieran con el tráfico aéreo.

Numeralia 

-12 minutos dura la escritura con drones en el cielo.

-3 kilómetros es el alcance de la visión radial, sin obstáculos.

Por Azaneth Cruz 

 


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