Romo y la salud alimentaria

A pesar de haberse marchado, la influencia de Alfonso Romo podría jugar en contra de la salud alimentaria

Romo y la salud alimentaria
Hernán Gómez Bruera / Fuera de Tono / Opinión El Heraldo de México

Existe una disputa al interior del gabinete en los temas de salud alimentaria, un asunto que se ha vuelto central para la 4T. Entre sus defensores están la Secretaría de Salud, Medio Ambiente, Conacyt y la parte de la secretaría de Agricultura que está en manos del subsecretario Víctor Suárez.

Del otro lado están la secretaría de Economía y Agricultura, en la parte que comanda Víctor Villalobos, e incluso el consejero jurídico de Presidencia. La alianza de este grupo es con los grandes consorcios agroalimentarios y con el Consejo Nacional Agropecuario, hoy en manos de Juan Cortina.

En distintos momentos, uno y otro grupo han mantenido diferencias en temas como el uso del glifosato, los agrotóxicos, el maíz genéticamente modificado, el etiquetado frontal de advertencia y la Norma Oficial Mexicana 223 que impide comercializar como queso y yogurt natural productos que no lo son.

En Agricultura, y crecientemente en Economía, la influencia del ex jefe de la Oficina de la presidencia es cada vez más clara.

El empresario se marchó del gabinete sin aclarar sus conflictos de interés, los cuales con el tiempo se irán conociendo mejor, cuando se pueda comprobar si es que Romo utilizó sus vínculos en el gobierno y con el presidente para favorecer a Agromod y otras empresas suyas.

Un hecho es que toda la trayectoria de Alfonso Romo como empresario está en las antípodas de lo que se puede considerar saludable. Así lo demuestra su historia en el mundo del tabaco, de los transgénicos, los agrotóxicos, la industria refresquera y la comida chatarra.

A más de uno en el gobierno le preocupa ahora que, a pesar de haberse ido, Romo pretenda hacer valer sus intereses posicionando a sus incondicionales en diversas secretarías, especialmente en Economía, a donde llegó recientemente Héctor Guerrero, un cabildero de la industria láctea y del outsourcing que fungió como el segundo de Alfonso Romo en Presidencia y hoy es subsecretario de Industria. A esa secretaría también podría aterrizar Regina Sada, ex secretaria particular de Romo, quien trabajó con él en Casa de Bolsa Vector.

A los defensores de la salud alimentaria les preocupa que desde Economía se esté buscando ahora revertir temas como la prohibición del glifosato o incluso retrasar el cumplimiento de la mencionada norma 223. Fuentes consultadas para esta columna consideran, por ejemplo, que desde esa secretaría se ha retrasado deliberadamente la publicación del procedimiento para evaluar dicha norma —necesario para poder validar su cumplimiento—, aunque en Economía señalan que el tema todavía se está discutiendo. 

El tiempo dirá si la salida de Romo del gabinete no fue más que un cálculo para hacer avanzar sus intereses con más facilidad, sin necesidad de exponerse públicamente.

POR HERNÁN GÓMEZ BRUERA
HERNANFGB@GMAIL.COM
@HERNANGOMEZB

dza


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